(Cont) El informe señala que sería «abusivo» obligar al comprador a abonar el importe del seguro que garantiza las cantidades entregadas a cuenta, figure o no este punto en las condiciones de pago establecidas en el contrato privado de compra-venta que se firma anteriormente a la escritura pública. Esta práctica supondrá, según el informe, la «imposición al consumidor de los gastos de documentación y tramitación que por ley corresponden al profesional». Esta actuación se considera «abusiva» tanto en la ley como en la jurisprudencia existente.
La imposición al comprador de la subrogación en el préstamo hipotecario produce un incremento del precio de la vivienda que incluso puede ser superior al que ofrezcan otras entidades financieras. Además, supone obligar al consumidor a pagar «bienes o servicios complementarios o accesorios no solicitados», puesto que es ineludible contratar, junto con la compra-venta de la vivienda, el crédito hipotecario de la misma.