Sobre uno de mis abrigos de ante también cayó una gota de aceite. Al igual que tú, pensé en teñirlo, pero no se me ocurrió mejor idea que agarrar un bote de.... ejem Kanfort y apretar la esponjita contra la pieza del enrejado del abrigo. El resultado fue.... marrón, muy marrón

Aquello tuvo tres consecuencias: la hilaridad de las peleteras, que cada vez que me acerco por allí me preguntan por el betún, el cambio de la pieza del abrigo por una nueva y un truco para limpiar el ante. Primero hay que utilizar los productos específicos que existen en el mercado, después hay que frotar suavemente con una lija de grano muy fino (no aprietes o te llevarás el pelo). La lija también puedes usarla cuando los zapatos se mojan con la lluvia, una vez secos.
Un besote.