Interesante reportaje. Yo puse un post hace unos días sobre el hormigón impreso, pero al final, tras mucho pensarlo no lo pondremos.
De momento dejaremos la solera de cemento que hay actualmente, aunque es bastante desigual y feilla. Nos pusimos a pensar y decidimos descartar el hormigón impreso por varios motivos:
- Te lo tiene que poner una empresa que SEPA hacerlo.
- Una vez puesto ahi se queda, como tengas algún problema tendrás que "meter parches" y demás y cantaría mucho. Si algún día quieres cambiar, tendrás que picar todo.
- No lo veo un pavimento "para toda la vida", la resina de acaba quitando, y los polvos colorantes también. No sé si se pueden volver a poner, supongo que si. También he visto, por ejemplo en la solera de la urbanización donde vivimos de alquiler, que aparte de haber desaparecido la resina y el color, también se está desgastando el dibujo de los ladrillos con el paso de tanto coche, de forma que me imagino que con los años quedará una solera lisa.
Al final lo que haré más alante, será forrar el suelo con piedra natural. Como lo haré yo mismo me saldrá más barato que contratar a una empresa para que ponga el hormigón impreso. La ventaja que veo yo a ponerlo con piedra natural o similares, es que cualquier problema puedes quitar las piedras necesarias y volver a poner otras o las mismas. Eso si lo veo un suelo para toda la vida.
Claro que para el que busca algo económico, rápido y no complicarse la vida, lo suyo es el hormigón impreso.
Un saludo! ;)