Atefeh Rajabi Sahaaleh
Atefeh Rajabi Sahaaleh fue ahorcada en público el 15 de agosto de 2004 en el centro de Neka, provincia de Mazandarán. Tenía 16 años en ese momento y había sido condenada a muerte después de ser declarada culpable por cuarta vez de "delitos contra la castidad". Al día siguiente, el periódico E’temad, citando a un funcionario de la Magistratura, afirmó que Atefeh Sahaaleh tenía 22 años.
A una persona dedicada a la defensa de los derechos de las mujeres que había acudido a Neka para investigar el caso, los familiares de Atefeh Sahaaleh le enseñaron una copia de la partida de nacimiento y el certificado de defunción expedido por las autoridades después de la ejecución. En ambos documentos figuraba como año de nacimiento 1988. También mostraron estos documentos a los productores de un documental de la BBC sobre la ejecución de Atefeh Sahaaleh, rodado clandestinamente.(42)
De niña, Atefeh Sahaaleh había sido detenida varias veces por la unidad de Neka de policía para los delitos contra la moral, cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica encargado de la moral y el orden públicos, en concreto durante el registro de un café, durante el registro de un local en el que se celebraba una fiesta y después de que la encontraran sola con un chico en un automóvil. La primera vez que la condenaron por "delitos contra la castidad" tenía 13 años. En esta ocasión, le impusieron a una breve pena de cárcel y un castigo de 100 latigazos. Al parecer, según el documental de la BBC, sufrió abusos a manos de guardias de la cárcel de Behshahr. Atefeh Sahaaleh fue declarada culpable de "delitos contra la castidad" en otras dos ocasiones, en las que le impusieron también penas de flagelación y breves penas de cárcel.
Poco después de quedar en libertad tras cumplir la tercera pena de cárcel, Atefeh Sahaaleh fue detenida por miembros de la policía para los delitos contra la moral, cuando se encontraba sola en su casa. Según los informes, el motivo aducido para la detención fue una demanda en la que se la acusaba de ser una "fuente de inmoralidad" y de mantener relaciones sexuales con varios hombres sin estar casada. Aunque en la demanda se afirmaba que la habían presentado personas residentes en Neka, en ella figuraban sólo las firmas de funcionarios de la policía local.
Atefeh Sahaaleh fue acusada de "actos incompatibles con la castidad" y juzgada por el juez Rezaie ante un tribunal revolucionario de la cercana ciudad de Behshahr. Contó con la asistencia de un abogado de oficio.
Durante el juicio, al parecer, fue sometida a un duro interrogatorio por el juez Rezaie y confesó haber mantenido relaciones sexuales con un hombre llamado Ali Darabi. Según los informes, tres años antes, a la edad de 13, había comenzado una relación con este hombre, de 51 años, caracterizada por los malos tratos, pero no se lo había contado a nadie.(43)
Al parecer, durante el juicio, Atefeh Sahaaleh perdió los nervios, gritó al juez que había sido víctima de los manejos de un hombre mayor y se quitó el pañuelo de la cabeza en señal de protesta. Según los informes, después de reprenderla, el juez dijo que se había "desvestido en público".(44) Atefeh Sahaaleh fue declarada culpable de "delitos contra la castidad" y condenada a la horca por ser la cuarta vez que se dictaba sentencia condenatoria contra ella por este cargo. La condena se impuso al parecer tres meses antes de la ejecución, que tuvo lugar hacia mayo de 2004. Ali Darabi fue condenado también a recibir alrededor de 100 latigazos.
Según investigaciones de periodistas y activistas iraníes de derechos humanos, Atefeh Sahaaleh sufría una enfermedad mental y un psicólogo la había caracterizado como una posible suicida. Tras la condena a muerte, 43 personas residentes en Neka firmaron una petición, en la que solicitaban que no se llevara a cabo la ejecución porque sufría "problemas psicológicos graves".(45) En una carta exculpatoria, Atefeh Sahaaleh escribió: "Hay historiales médicos que indican que padezco trastornos mentales y que la mente se me queda totalmente en blanco en algunos momentos del día. Desearía que su Señoría tuviese en cuenta mi petición de libertad".(46)
Tras ver la causa con una rapidez inhabitual, el Tribunal Supremo de Teherán confirmó la pena de muerte. Según los informes, el juez Rezaie había remitido la causa personalmente al Tribunal Supremo, que tardó un solo día en verla. La sentencia, recogida en el documental de la BBC, decía: "Atefeh Rajabi Sahaaleh, de 22 años, hija de Sarfar. Como ha confesado el delito y es la cuarta vez que incurre en él, fallamos en favor de la ejecución. La ejecución se llevará a cabo en un lugar público de Neka para que sirva de escarmiento a la población".
Según testigos presenciales, cuando la llevaban a la grúa donde había de ser ejecutada, Atefeh Sahaaleh pidió perdón a Alá en repetidas ocasiones. El juez Rezaie, que la había condenado a muerte y que, según los informes, había desempeñado un papel decisivo en la remisión de la causa el Tribunal Supremo, le colocó la soga alrededor del cuello. Según los informes, cuando le preguntaron después por qué se había visto la causa con tanta rapidez, el juez Rezaie dijo que, en su opinión, había demasiada "inmoralidad" en Neka.
El padre de Atefeh Sahaaleh no fue informado de que su hija iba a ser ejecutada ese día, sino que se enteró por un familiar cuando la ejecución ya se había producido. Por tanto, no se le dio la oportunidad de despedirse de ella.
La equivocación sobre la edad de Atefeh Sahaaleh no se conoció hasta después de la ejecución, cuando los familiares recibieron sus efectos personales y su certificado de defunción.
Shadi Sadr, abogada y destacada defensora de los derechos humanos, presentó una demanda por ejecución ilegal contra el juez Rezaie en nombre de los familiares de Atefeh Sahaaleh. Han pasado tres años y todavía no se ha adoptado una decisión sobre esta demanda.