Hola iresil, lo primero felicitarte por tu niña.
Los cambios a veces nos cuesta asimilarlos, aunque los hayamos deseado con toda nuestra alma. Claro que te puedes encontrar algo rara, con sentimientos contrarios en cuestión de segundos, pero es lo más normal.
Yo te recomendaría que si te encuentras bien físicamente salgas a la calle. A mí me pasaba lo mismo con lo de salir y que la niña quisiera comer, porque al principio y con pecho (tú estás así, no?) no sabes si te pedirá a la hora o a las 4 horas... Yo le temía, pero precisamente por eso salí, porque si me quedaba en casa y pasaba 4 horas sin pedir comida yo ya no había salido, y me daba más rabia, jeje. Es verdad que a veces salía para una hora, pero salía, y al día siguiente pues igual otra, y al otro, pues no me daba tiempo, pero ya había salido los dos días anteriores, no sé si me explico. Eso es un tiempecito, ya verás.
Te cuento mi experiencia. La primera vez que salí a la calle fue a los cinco días, y a los siete fui a pesarla a ella y pesarme yo, jajaja. Me volví nada más salir de la farmacia, pero que me diera el sol y el aire me encantó, Me sentí como una persona más que salía con su bebé, así de sencillo y así de importante.
Mientras mi marido estuvo de permiso salíamos a dar un paseo por el barrio, y cuando él se incorporó a trabajar coincidió que yo tenía que ir a la matrona en coche, y ahí que metí a mi niña y allá que nos fuimos. Iba confiada porque sabía que allí podía dar el pecho y cambiarla. Cuando me vi en el coche me sentí tan acompañada por mi niña... Ya no cantaba en el coche para mí sola,
jejeje... Y así pensé: "pues cojo el coche y voy de un lado para otro, y a unas muy malas le doy el pecho en el coche" (alguna vez la hemos tenido que cambiar ahí incluso y no es tan incómodo como parecía en mi mente). Aparcaba en parkings públicos (para el tiempo que iba a estar...) o íbamos las dosa centros comerciales, me iba tempranito, para que me cundiera, y me pasé la cuarentena en la calle... yo nunca he salido tanto!!!Pocas veces tuve que darle el pecho, porque en 3 horillas, por ejemplo, se entretenía mirandolo que pillaba desde el capazo.Recuerdo los paseos con mi niña por el centro como los paseos más tiernos de mi vida. De verdad, es que me emociono, y no hace tanto... no hace nada!!! (mi niña va a hacer 6 meses).
A mí me encantaría dar elpecho en cualquier sitio, porque defiendo que es algo normal y natural, pero es que tengo un sentido del ridículo bastante peculiar. Sabes cuál era uno de mis problemones para salir a la calle? ¡¡Cómo sostener la puerta del portal, el carrito y hacerlo bien, sin que los vecinos se riesen de mi torpeza!!! jajajajajajaja, ahora me río, pero te prometo que eso me comía un poco la cabeza, jajajaja... qué horrorrr...
Bueno, lo que quiero decirtees que hagas caso a tus amigas, intenta calmarte, y busca lo positivo, que sabes que está ahí, pero que a veces cuesta encontrar. Intenta salir con alguien; yo a veces iba con mi madre, pero la mayoría sola, me encantaba ver que cada día podíasalir...Me iba a Ikea con la niña de un mes... Y con la bolsa amarilla colgada al hombro llenándola de tonteríashasta que veía que me pesaba y decía: "pues vengo otro día", sólo por volver a salir.
Jajajajaja, qué rollo más largoooooooooooooo!! Lo que quiero es que te animes y que salgas por tu ciudad, la disfrutes con tu niña, mires para todos lados y se los enseñes a ella... Uf! Demasiado romanticona me estoy poniendo...
Consejo: Sal y disfruta, sea una hora, media o cuatro... Perdona que me haya enrollado tantooo.
Te deseo lo mejor!
Un abrazo! ÁNIMOOOO