Te cuento que tu perrito puede llevar una vida normal ayudado de una silla de ruedas para perros que la puedes adquirir o construirla tu mismo si buscas en por silla de ruedas para perros te sorprenderas de ver los videos y las historia de como las mascotas superan su invalides apoyados en una silla de ruedas.Muchos son invalidos de las manos, otros de las patas y otros de ambas pero de la misma forma se acostumbran a manejar la silla y llevan una vida perfectamente normal.Te envio un documento que encontre de como construirla debes tener especial cuidado de que la silla no roce con el pene si es un macho para no lastimarlo.Las Piernas van en un asiento que tiene dos huecos en donde se intrucen para que se apoye
Medidas

Para saber la altura que deberá tener las barras laterales del carrito, se medirá la distancia que hay desde el lomo del perro hasta el suelo, manteniendo al perro de pié y con la espalda en posición natural. Sin olvidar que la altura se deberá tomar incluyendo las ruedas. Por lo que hay que tener en cuenta el radio de la rueda para restárselas al tubo vertical que determinará la altura.
La longitud que deberá tener el carrito se obtendrá midiendo desde el nacimieto del rabo hasta los omoplatos del perro.
La anchura del carro se tomará teniendo en cuenta el ancho de la caja torácica, sumando aproximadamente un 30%&nsp; para que el carro no quede ceñido al perro. Esta medida servirá también para determinar el diámetro de los dos arcos de 180º que, junto con el eje, unirán los dos laterales.
La separación entre ruedas será aproximadamente la misma medida que la altura. Es decir, si la altura del carro es de 40 cms, la separación entre rueda y rueda será de otros 40cms.
Para medir la separación entre los orificios del asiento, se medirá la separación existente entre las ingles y el diámetro de las patas traseras. Se tendrá en cuenta que al añadir la cinta de nylon para unir las distintas capas que formarán el asiento, se reducirá el diámetro del orificio por donde deberán pasar las patas.
El chasis
Para construir un carrito son necesarias algunas herramientas que no todo el mundo tiene, así que parte de la fabricación, la soldadura y la curvatura de los tubos, tendrá que ser realizada en un taller o por algún conocido dispuesto a ayudarte.
Veamos los materiales necesarios para la fabricación del chasis del carrito para nuestra mascota:
Dos tubos para los laterales.
Un tubo que servirá de eje para las ruedas.
Varilla roscada de un diámetro que le permita pasar a través del tubo que será el eje.
Arandelas o pasadores que sirvan de tope para las ruedas.
Tuercas con freno y arandelas para sujetar la rueda.
Tubo del mismo diámetro que los laterales para unir los mismos.
Dos arandelas grandes por donde deberán pasar las cintas de nylon.
Dos ruedas.
Imprimación antioxidante(opcional si lo construyes de aluminio).
Pintura sintética del color que más te guste(opcional si lo construyes de aluminio).
Brocha(opcional si lo construyes de aluminio).
Lo ideal es que los tubos sean de aluminio, pero hay que tener en cuenta que soldar aluminio de este grosor es bastante complicado. Aunque también se puede unir con racores apropiados (codos y "T") que tendrás que buscar en talleres especializados en aluminio. Otra opción es unir con remaches, pero esta opción tiene la desventaja de ser menos estable y menos resistente, además de ser la más ruidosa.
Si no quieres complicarte demasiado, puedes hacerlo de acero sin ningún problema. Eso sí, el grosor debe aguantar bien el peso del animal teniendo en cuenta que va a estar sometido a muchos impactos. Pero tampoco se puede elegir un tubo demasiado grueso ya que aumentaría el peso del carrito.
Las medidas y los diámetros estarán determinadas por el tamaño y el peso de tu perro.
Las ruedas, si te das una vuelta, las puedes encontrar tiradas por cualquier lugar. Las de los cochecitos para bebés te servirán. Para los perros grandes, puedes buscar las ruedas de los cochecitos para bebés con radios y cámaras que suelen ser más grandes.
Así es como debe quedar montado el chasis del carrito:
El diámetro de los tubos curvados a 180º (6), será el que determine el ancho del carrito.
Las arandelas grandes (2) servirán para pasar las correas de nylon que sujetarán el carrito al perro.
Las arandelas o pasadores que están en el eje, servirán como tope para que la rueda no se desplace. Si optas por la arandela, ésta debe ir soldada al eje.
Vista desde atrás:

Una vez montada la estructura, queda pintarla. Si has elegido el aluminio para construir el carrito, la pintura es opcional.
Lo primero es pasarle una lija fina por todo el chasis. Limpia muy bien los restos de polvo con un trapo limpio. Seguidamente aplica dos capas de imprimación antioxidante lijando ligeramente entre capas. Después, una vez bien seca la imprimación, aplica dos manos de pintura sintética del color que hayas elegido. Entre mano y mano de pintura, pasa una lija fina y después elimina el polvo generado, asegurándote antes de que la pintura esté bien seca.
El asiento
El asiento deberá ser lo más cómodo posible para que el animal no se haga daño aunque no tenga sensibilidad.
Veamos los materiales necesarios para su construcción:
Piel o imitación impermeable.
Espuma del grosor suficiente para que, dependiendo del peso del perro, se sienta cómodo.
Piel o material resistente que será el que realmente soporte el peso del animal.
Cinta de nylon.
Cinta de algodón para tapar las costuras y minimizar las rozaduras con la piel del animal.
Pegamento de contacto.
Hilo, aguja y dedal para coser piel.
Tijeras y cutter.
Mechero para fundir el nylon y así evitar que se deshilache al cortarlo.
Todo esto lo puedes comprar en una tapicería.
Comenzemos:
Primero tomamos las medidas del animal:
Medimos la separación que hay entre las axilas de las patas traseras que será la separación que deberá tener los orificios que hagamos a las distintas capas. Para saber el tamaño de los orificios, hazlo a ojímetro basándote en la parte más ancha de las patas traseras. Deja suficiente holgura para no provocar demasiadas rozaduras.
El lado más largo del asiento dependerá del ancho del carrito. Hay que tener en cuenta que deberá ser lo suficientemente largo como para poder coserlo a los laterales del chasis. Si no estás seguro de cuanto te hará falta, hazlo bastante largo y después, según lo que veas al sobreponerlo sobre el chasis del carrito, recortas.
El lado más corto, estará determinado por la longitud entre el vientre del animal, y la parte trasera de la cadera del mismo. Hay que tener especial cuidado en no colocarlo a la altura del estómago, sino justo debajo. Si es macho, también se deberá tener especial cuidado de no medirlo demasiado corto y provocarle daños en el pene al quedar este pellizcado entre el borde del asiento y su propio vientre. Si lo crees necesario, consulta este aspecto con un veterinario.
Para aclarar como debe quedar observa estas imágenes:
Pegamos las distintas capas con pegamento de contacto:
Cosemos la cinta de nylon por todos los bordes del asiento.
Una vez construido sólo queda coser alrededor de cada tubo horizontal del carrito.
Las correas

Las correas servirán para sujetar el perro al carrito.
Son cinco: una delantera que pasará por el pecho del perro, dos superiores, y otras dos para las patas traseras.
Detalle de las correas para las patas traseras.
Las delanteras y superiores llevarán un sistema de cierre por clips como los mostrados en la siguiente imagen:
Las traseras se cerrarán con corchetes similares a estos:
Las correas verticales para las patas deberán ser más rígidas que las demás. Una forma de hacerlas más rígidas es coser dos capas de nylon y entre ellas insertar un trozo de plástico. El plástico lo puedes obtener recortando un trozo de una botella de refresco.
Accesorios
Para evitar que el carrito dañe los muebles de la casa, se le puede colocar los protectores adhesivos que se utilizan para los automóviles. Se pegarán a los lados del carro y en la parte trasera del arco superior de 180º.
Para evitar que el perro se dañe las patas traseras al intentar subir un escalón o tropezar con otros obstáculos, se colocará una pieza de plástico rígido que unirá el arco inferior de 180º con el eje de las ruedas. Para sujetarlas se pueden usar unas presillas que se pasarán por unos orificios practicados en el plástico. Si se desea curvar el plástico, se puede hacer calentándolo a la vez que se moldea según necesites.
Para que el perro se haga el menor daño posible, es recomendable hacer unas almohadillas que se acoplarán, ya sea cosida, con velcro, con broches o con el sistema que elijas, a las correas del carro.
Si lo creéis necesario, se puede minimizar las rozaduras del animal con el asiento colocando sobre éste una capa de neopreno que cubra todas las costuras.
Mantenimiento
El mantenimiento consistirá en:
1. Limpiar y lubricar las ruedas periódicamente. Esto evitará el desgaste prematuro, facilitará el movimiento al perro y reducirá el ruido.
2. Una vez al año se sustituirán el asiento y las correas. En este momento aprovecharemos para repasar los posibles desperfectos en la pintura.
3. También hay que revisar periódicamente las costuras de las correas y del asiento para prevenir y reparar posibles roturas.
4. Vigilar el desgaste interno y externo de las ruedas para sustituirlas cuando sea necesario.
5. Evitar que el carro se moje. Sobre todo si no es de aluminio.
Cuidados específicos
Los cuidados necesarios dependerán del daño causado por la lesión.Voy a poner como ejemplo mi caso; un perro parapléjico sin sensibilidad en la parte trasera y sin control de los esfínteres.
1. Higiene:
· En el caso de que el animal no controle los esfínteres, será necesario colocar sobre su cama un salvacamas que minimice la aparición de afecciones en la piel debido a la humedad o falta de higiene.
· Si el perro tiene control sobre los esfínteres, deberá llevar puesto un pañal. Si no, se le vaciará la vejiga como se explica en el siguiente punto.
· Unas cuatro veces al día, dependiendo de la alimentación y la cantidad de líquidos ingeridos, se deberá vaciar la vejiga urinaria presionando suavemente sobre la misma y colocando un recipiente donde se verterá la orina. En el caso de que la orina no salga hay que llevar al animal al veterinario lo más pronto posible. Otra posibilidad es sondarlo, pero debido a las infecciones o lesiones que se le puede causar es mejor evitarlo mientras no sea imprescindible.
· Para la limpieza diaria del animal, puedes utilizar toallitas húmedas para bebés.
· La frecuencia de baño debe ser aproximadamente de una vez a la semana. Es aconsejable consultar este aspecto con tu veterinario para saber si se necesita algún champú especial.
· Es especialmente importante evitar que el animal sufra picores, pues no se podría rascar y por lo tanto se generaría estrés tanto para el animal como para el propietario. Estaría pidiendo a todas horas que lo rascásemos nosotros. Por lo que un buen collar u otro sistema antipulgas es más que recomendable. Por este mismo motivo, el picor, no es recomendable pelar al perro demasiado corto. En algunos casos no se podrá pelar con máquina.
· Debido a que no sufren desgaste, las uñas de las patas traseras deberán ser cortadas con más frecuencia de la habitual.
2. Adaptar su entorno:
Para que el perro esté lo más cómodo y seguro posible, es necesario adaptar su cama y el lugar donde come además de tener en cuenta otros aspectos.
· El comedero y bebedero deberán estar elevados para que el animal no se tenga que agachar demasiado y evitar así que la correa frontal del carrito le moleste demasiado. Esto no es imprescindible pero sí muy recomendable.
· La cama deberá ser amplia y adaptada a su situación. Se le colocará unas barreras que impidan que el perro se salga de la misma y pueda causarse algún daño. Esta imagen te servirá para saber como debe ser la cama que probablemente deberás construir. El colchón debe estar forrado con un material impermeable, como por ejemplo, hule. Opcionalmente, recomiendo acolchar las paredes de la cama para que el animal no se dañe ante un posible golpe.
Mientras el perro esté en la casa, es importante tener en cuenta que los lugares de paso deben estar libres de obstáculos para evitar que el carrito se enganche. A medida que el perro se vaya adaptando, aprenderá a maniobrar para sortear los diferentes obstáculos. Aún así, siempre se le debe facilitar el acceso. Sobre todo el trayecto que utilice para comer y beber.
3. Ejercicios:
Además de los paseos diarios, se deberá ejercitar las patas para minimizar la atrofia muscular. La manera de hacerlo es la siguiente:
· Se cogen las dos patas y se realizan movimientos de estiramiento y flexión varias veces, cuantas más mejor. Un buen momento es justo después de vaciarle la vejiga.
Los primeros días y mientras se adapta al carrito hay que darles paseos cortos, teniendo en cuenta la edad del animal y su forma física, por terrenos amplios y despejados. A medida que se adapte, podrás pasearlo casi por cualquier terreno. Eso sí, nunca suelto. El perro no es consciente de su situación y no dudará en bajar o subir escalones demasiado altos, por lo que lo más probable es que se caiga.