Hola a todos!
A tenor
de como están las cosas en el debate, se supone que debería decantarme por el
adiestramiento en positivo o por las técnicas de César Millán ¿no? pues bien, no
voy a hacerlo porque pienso que no son unas u otras, puede ser la suma de las
dos, no son incompatibles, aunque aquí nos empeñemos en echar por tierra,
criticar y convencer sobre qué técnica es la mejor para nuestros perros.
Para
explicarme, necesito definir la palabra dominancia, que junto con su opuesto,
sumisión, es recibida con connotaciones tan negativas. No debemos confundir la
agresividad canina con dominancia, ya que son cosas totalmente distintas, y,
aunque existe el término agresividad por dominancia, la definición humana de la palabra dominancia no sería aplicable a
nuestros perros pues les estaríamos dotando de valores humanos incurriendo en
antropomorfismo, al afirmar que el perro domina y quiere someter de forma
consciente del mismo modo que lo haría una persona con un subordinado. Por
lo tanto, y teniendo en cuenta que nosotros controlamos las necesidades de
nuestros perros, incluida su reproducción, la definición de dominancia no se
podría aplicar a nuestros perros. En cambio podríamos definirla como “la
habilidad de un individuo para mantener o controlar el acceso a algunos
recursos”, pero no hay que confundirlo con la ascensión en el estatus social.
Si después
de esta definición observamos las técnicas de César Millán sustituyendo la
palabra dominante por “líder" (guía) y la palabra sumiso por “seguidor”, la
cosa cambia, pues todos los animales sociales (incluidos nosotros) necesitan un
referente. En eso se basa principalmente el método de César, en cómo ser el
referente para tu perro y en cómo comunicarte de una forma natural que el perro
entiende, no tiene nada que ver con la obediencia básica.
Aclarado
esto diré que siempre he defendido el adiestramiento en positivo, mis cuatro
perros nunca han recibido un tirón, una patada, ni tan siquiera un grito, pero
desde que conocí las técnicas de César Millán me comunico mucho mejor con
ellos. Hay que tener presente que es tan importante entender a tu perro como
que él te entienda de forma clara, sin confusiones.
No creo
que sea correcto decir que el método de César Millán es el mejor y el
adiestramiento en positivo no lo es o viceversa, creo que, como todo en la
vida, se ha de estudiar y seleccionar lo que nos guste o nos beneficie como
profesionales y/o dueños de perros.
Como es
lógico, los detractores de Millán sólo ven lo negativo, pero él habla de energías,
masajes, ejercicio, afecto, relajación, respeto y una comunicación basada en el
olfato, vista, y oído, por ese
orden, entre muchas de las cosas que me parecen interesantes.
Observemos
que en todas las técnicas utilizadas hasta ahora (acertadas o no) el sentido del
olfato, mediante el cual se comunica el perro principalmente, queda anulado. Sin
embargo, enseñamos a nuestros perros mediante el oído y la vista, por ese
orden, es decir, que una vez más estaríamos tratando a nuestros perros según
nuestra propia psicología. Por eso nos cuesta entender que un perro a través
del olfato, es capaz de discernir si su comportamiento es el adecuado o no en
ese determinado momento igual que puede detectar una personalidad débil o
inestable, frustración, o firmeza y tranquilidad.
Algo de
lo que se habla poco es de la cantidad de casos de agresividad que trata César
Millán, mal que nos pese, ha solucionado casos que hubieran acabado con el
sacrificio del animal. Está claro que la única manera de parar una pelea y a la
vez corregir el comportamiento es tumbar (no revolcar, gritar, pegar o dañar al
perro, sino tumbar, de forma tranquila, sin frustración ni enfado) al perro,
hasta que se relaja, porque sí, por muy aberrante que les parezca a algunos esta
postura, los perros llegan a relajarse ¿acaso no habéis visto dormir a vuestro
perro de espaldas? ¿no os parece que cuando más a gusto está es cuando se tumba
panza arriba y deja ir sus patas? Podéis probar con vuestros perros, tumbadlos tranquilamente
haciéndoles un masaje circular a lo largo del cuerpo y notaréis enseguida cómo
se relaja.
Otro de
los pilares de la técnica de César Millán es el ejercicio, a mi entender,
añadiendo ejercicio a la vida de nuestras mascotas, propiciamos su estimulación
física y mental, corrigiendo la mayoría de los “malos hábitos” o “problemas de
comportamiento” que son tan comunes en nuestros perros domesticados y que, de
haber existido una buena interacción con su ambiente desde el principio, nunca habrían
existido.
Para
acabar diré que lo ideal es la comunicación natural con tu perro y que podemos
utilizar comida y otros estímulos positivos para enseñar trucos y obediencia. En
resumen, yo utilizo lo bueno, según mi criterio, de César Millán, ya que además,
aunque sea mediante un show televisivo y lucrándose, es generoso compartiendo sus técnicas y experiencia y no dudo en ofrecer afecto y golosinas a
cambio de los comportamientos deseados que me presentan mis perros.
Y, finalmente, si
alguien ha llegado hasta aquí, por favor, que me disculpe por la extensión del
email!