
El maquillaje es ante todo diversión y experimentación: probar colores nuevos, atreverte con ese pintalabios que te encanta, mezclar tonos... Sin embargo, existen algunos errores frecuentes en maquillaje que pueden hacer que tu look no se vea tan favorecedor como mereces.
En esta guía descubrirás los 10 errores más comunes del maquillaje y cómo evitarlos para lograr un acabado impecable cada día.
Las sombras de ojos muy oscuras sin colores intermedios pueden hacer que tu mirada se vea cansada y los ojos más pequeños. El truco es utilizar tonos de transición entre la sombra principal y el hueso de la ceja para crear profundidad sin apagamiento.
Un error muy frecuente es no difuminar bien los colores de transición. Cuando no lo haces, el maquillaje de ojos se ve sucio y poco pulido. Invierte tiempo en difuminar con movimientos circulares para que no se vean cortes nítidos entre tonos.
Dedica especial atención a las transiciones: ese esfuerzo extra marca toda la diferencia entre un maquillaje amateur y uno profesional.
Aplicar el delineador en todo el ojo sin dar protagonismo a zonas específicas lo hace parecer más redondo y pequeño. La clave está en la estrategia:
La máscara de pestañas es tu gran aliada si la usas correctamente. Antes de aplicarla, asegúrate de que tus pestañas estén limpias, hidratadas y completamente secas.
El proceso correcto es:
El contorno excesivo fue diseñado originalmente para actrices de teatro y fotografía profesional, no para maquillaje diario. Un contorno muy marcado oculta tus facciones naturales y puede envejecerte.
La solución es optar por un bronceador suave para marcar pómulos y frente de manera natural y armoniosa.
El colorete concentrado en el centro de la mejilla resulta poco favorecedor. En su lugar, aplica el producto subiendo ligeramente hacia el pómulo para un efecto lifting natural y rejuvenecedor.
Sellar el maquillaje con polvo translúcido es un acierto, pero no difuminarlo bien puede arruinar todo tu trabajo. Evita excesos de polvo y recuerda siempre difuminar con brocha para conseguir una piel perfecta sin marcas.
El maquillaje debe resaltar lo que más te gusta de ti, nunca ocultarte o taparte. Claro que puedes disimular granitos, ojeras o rojeces, pero intentar cubrir absolutamente todas tus imperfecciones hace que tu piel parezca una máscara.
Menos es más: elige una base con buena cobertura pero aplícala con moderación.
Para labios voluminosos, evita perfilar excesivamente por fuera de tu línea natural. Tampoco uses un perfilador mucho más oscuro que el tono de tu labial, ya que el contraste resultará artificial.
Opta por un perfilador que sea uno o dos tonos más oscuro que tu labial para un efecto natural y volumizador.
El labial líquido está muy de moda pero aplicarlo puede ser complicado. Los labiales líquidos requieren precisión y una mano firme para evitar borrones. Practica la aplicación con movimientos lentos desde el centro hacia las comisuras.
Recuerda que la técnica en maquillaje se mejora con la práctica. No te desanimes si no salen perfectos tus primeros intentos. Ahora que conoces estos 10 errores más comunes, tendrás mucho más fácil conseguir un maquillaje profesional y favorecedor cada día.