Algunos de esos trucos tienen que ver con una buena elección del calzado. Y no me refiero solo a la altura del tacón, que por supuesto influye, sino a otros factores como la horma, el peso y hasta el empeine del zapato. ¿Te lo habías planteado?
Luego está la manera de caminar con ellos. Porque no es lo mismo caminar de forma suave que ir dando zapatazos al suelo (y créeme que los pies te dolerán más de la segunda manera), la postura de la espalda influye y además conviene "ensayar" en casa.
Por último, te doy dos trucos que dicen que son infalibles para evitar el dolor.
En fin, sin más dilación, aquí tienes todas mis ideas y recomendaciones: