Desde los clásicos pumps pero con estampados de tendencia a los botines más cañeros, creo que toda mujer debe tener, al menos, cinco de las propuestas que voy a hacerte. Ya está en el gusto de cada una decidir cuáles son las que más le gustan o se adaptan a su estilo, forma de vida, etc. Lo que está claro es una cosa: los tacones son los reyes cuando se trata de vestir de manera más arreglada, chic y elegante.
Unos botines negros con un toque especial. Los botines son el zapato de transición perfecto cuando empieza a hacer frío pero no queremos llevar ya botas cerradas, y pueden estilizar mucho si los llevamos de la manera adecuada: dejando que se vea un poco de pierna entre el botín y el pantalón que llevemos, o con una falda o vestido que dejen ver bastante pantorrilla. Si además tienen cut-outs como los de aquí abajo, estilizarán aún más.
Unas botas con un punto rock. Ya sea con tachuelas o incluso con mini pinchos, como estas, las botas de estilo rockero son un puntazo, y nunca mejor dicho, para tu estilo. Acompañando un sencillo vestido liso o un look de pitillos negros y camisa blanca me parecen ideales.
Unos pumps rojos. El típico zapato salón, con punta y tacón alto, en un color que destaca por encima de todos, es otro básico que no puede faltar en tu armario. Perfecto para darle el toque chic a un total black look, a un estilismo en camel, o para el clásico combo camisa blanca + vaquero azul oscuro.
Unos salones de estampado leopardo. Hace años que este print entró en mi armario de los zapatos, y no hay vez que me ponga los míos y no haya alguien que me pregunte por ellos o los alabe. Aunque el animal print puede intimidar un poco, llevarlo en los zapatos es una manera perfecta de atreverse con él sin miedo, y le da un toque top a cualquier look. De nuevo, a un total black, o a negro + camel, o incluso a un vestido rojo.
Unos tacones de estampado serpiente en tonos neutros. Otro de los prints que lleva unos años instaurado en nuestros armarios es el de serptiente, que es incluso más elegante que el anterior si se lleva en tonos neutros como el gris. Unos salones así pueden ser un básico tan socorrido como el típico zapato negro de tacón, pero sin ser aburridos. Van con todo.


