Creatu propia barra de labiosa base de cera de abejas y aceite de coco, o simplemente aplícate un poco de este y no tardarás en notar como tus labios están como nuevos, hidratados y sin ninguna imperfección. Tus labios ya no estarán secos ni agrietados, y ademásolerán increíblemente bien.
El aceite de coco es un instrumento muy efectivo para calmar la piel con psoriasis. La próxima vez que notes molestias o erupciones en tu piel, aplícalo sobre la zona afectada y no tardarás en sentir al instante una sensación de alivio. Además de ello, el aceite de coco cuenta con propiedades antiinflamatorias, por lo que es un remedio ideal tanto para pieles muy secas como para aquellas que presentan problemas cutáneos como la dermatitis atópica.
Un truco de belleza muy secreto es que el aceite quita los restos de maquillaje, sólo colócalo en algodón y frota suavemente sobre tu piel, al final sólo enjuaga con algodón o un paño mojado.
El aceite de coco fortalece no solamente el cabello sino que colabora con el crecimiento de las pestañas. Para aplicarlo utiliza un pincel o una bolita de algodón que te servirá para pasar el aceite de coco por toda la extensión de tus pestañas para fortalecerlas y alargarlas con el tiempo.
Debido a sulenta absorción, el aceite de coco es una gran solución para hidratar los talones agrietados, sobre todo si lo aplicas durante la noche. Distribúyelo por tus pies antes de acostarte y colócate unos calcetines para aumentar su efecto y no manchar las sábanas. Al día siguiente tus pies estarán de lo más suaves.
El aceite de coco cuenta con propiedades antioxidantes que ayudan a la regeneración celular de la piel y la protegen de los radicales libres. Además, también favorece la producción de colágeno y elastina, por lo que también previene el envejecimiento prematuro de la piel, reduciendo así las primeras arrugas y líneas de expresión que pueden aparecer en nuestro rostro.
De nuevo por su poder antioxidante, el aceite de coco también es un excelente remedio para blanquear las manchas oscuras que aparecen en nuestra piel, especialmente provocadas por los rayos UV. Gracias a su protección contra los radicales libres (principales causantes de la oxidación celular), este producto aclara la piel oscurecida por el exceso de rayos solares.
Si sientes que tu crema hidratante no te deja la piel muy suave, agrega a tu crema unas gotas de aceite. No te apures por lo grasoso, la piel lo absorbe en minutos y tu piel queda más suave de lo normal.
El aceite de coco se utiliza también para combatir problemas como el acné, ya que cuenta con propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que ayudan a regular y reducir la acumulación de sebo y otros restos de suciedad que puedan estar obstruyendo los poros de la piel, causando así este tipo de impurezas.
Además de su riqueza en ácidos grasos, el aceite de coco también cuenta con ácido láurico y vitamina E y K, por lo que cuenta con excelentes propiedades hidratantes que permiten absorber con mayor facilidad más humedad en las capas más profundas de nuestra piel.
El bicarbonato sódico es un producto de tono blanquecino que se usa principalmente para diferentes labores del hogar como la limpieza de manchas o la neutralización de malos olores. Sin embargo, también se ha vuelto un ingrediente popular en diferentes remedios caseros debido a sus propiedades para la piel:
Ahora que ya conoces las propiedades de ambos ingredientes, a continuación te explicaremos cómo elaborar una mascarilla de aceite de coco y bicarbonato para las arrugas y manchas oscuras del rostro.
1 cucharada de aceite de coco
En primero lugar, tendrás que derretir a baño maría un poco de aceite de coco (en el caso de que esté solidificado).
Cuando tengas el aceite derretido, añade una cucharada de este junto con otra de bicarbonato sódico en un recipiente y remueve los ingredientes hasta obtener tu mascarilla casera.
Con el rostro previamente lavado y seco, aplica la mascarilla por la cara realizando suaves movimientos circulares. Haz hincapié en las zonas donde se encuentren las manchas y/o arrugas.
Deja que el remedio actúe durante 20 minutos y luego retíralo con abundante agua tibia.
Utiliza este remedio casero entre 1 y 2 veces por semana.
Además de la anterior receta, también puedes añadirle un poco de limón a tu mascarilla de coco y bicarbonato si la vas a utilizar para el acné, ya que esta fruta cuenta con propiedades antisépticas y antibacterianas que reducen la presencia de granitos en el rostro. Para elaborarla solo necesitarás:
2 cucharadas de aceite de coco
1 cucharada de bicarbonato sódico
Jugo de medio limón
Tal y como explicábamos en la anterior receta, derrite un poco de aceite de coco a baño maría en el caso de que se encuentre sólido.
Ahora, añade 2 cucharadas de aceite de coco derretido junto con el jugo de medio limón y una cucharada de bicarbonato sódico en un recipiente y luego remuévelos hasta obtener una mascarilla.
Con el rostro bien limpio y seco, aplica la mascarilla por el rostro haciendo hincapié en las zonas con acné y deja que actúe durante 15 minutos.
Finalmente, retira la mascarilla con abundante agua tibia y aplica una crema hidratante.
Utiliza este remedio casero 1 vez por semana por la noche.
Mezcla bicarbonato de sodio con aceite de coco, para que tenga una textura cremosa y sea absorbido por la piel. En un frasco, ve mezclando ambos hasta obtener la consistencia deseada. Esta mezcla quita manchas y blanquea las axilas en corto tiempo con el uso constante.
Como una parte fundamental de tener un rostro radiante es la sonrisa.......
Usando aceite de coco y un poco de bicarbonato de sodio en lugar de pasta (de vez en cuando) combatirá tu gingivitis y blanqueará tus dientes rápidamente.
Preparar la pasta para blanquear los dientes con aceite de coco y bicarbonato de sodio, es muy fácil, solo debemos seguir estos sencillos pasos:
Calentar y derretir 2 cucharadas de aceite de coco a fuego lento en una olla.
Después de derretir, retirar del fuego y agregar 2 cucharadas de bicarbonato de sodio.
Mezclar hasta formar una pasta uniforme.
Si deseas agregar sabor, puede colocar a la mezcla media cucharada de aceite de hierbabuena, menta, canela, entre otros. (Opcional)
Colocar la mezcla en tu cepillo dental y comenzar la limpieza como lo hace habitualmente.
Enjuagar bien con agua.
Si deseas guardar la preparación puedes conservarla en un frasco de vidrio. Recuerda mantener las proporciones si deseas preparar más.
Nunca introduzcas el cepillo directamente sobre la preparación, esto puede contaminar la mezcla. Puedes ayudarte con alguna espátula o cuchara.