¿Quieres lucir un cabello completamente liso, sin encrespado y con un brillo espectacular? Te enseñamos cómo planchar el cabello de forma correcta para lograr un alisado perfecto sin dañar tu melena. Con los productos adecuados y la técnica correcta, conseguirás resultados profesionales desde casa.
Antes de usar la plancha de cabello, es fundamental proteger tu melena del calor. Aplica siempre un producto protector térmico antes de planchar el pelo, especialmente si tu cabello es fino o está dañado.
Para potenciar la protección e hidratación, mezcla el protector con un aceite natural como el aceite de coco o el aceite de argán. Esta combinación crea una barrera que minimiza el daño térmico y deja el cabello más sedoso.
Si tienes puntas abiertas, usa también un producto especializado para puntas antes de planchar. Aplica todos los productos cuando el cabello todavía está húmedo y deja que se seque de forma natural para que penetren mejor.
La temperatura es clave para un alisado perfecto sin quemar tu cabello. La temperatura recomendada es de 410 grados para cabellos normales a gruesos. Nunca superes esta temperatura, ya que corre riesgo de dañarse irreversiblemente.
Usa una plancha de cerámica, ya que distribuye el calor de forma más uniforme y protege mejor tu cabello que otros materiales.
Una vez el cabello esté completamente seco, peinarlo bien y recógelo en una coleta dejando sueltos los mechones inferiores. Esto facilita el trabajo por capas y garantiza un resultado uniforme.
Controla el resultado final ajustando la dirección de la plancha según tus preferencias personales.
Realiza muchas pasadas rápidas en cada sección. Si te detienes demasiado tiempo en una zona, corres el riesgo de quemar el cabello y dañarlo permanentemente.
Sabrás que has terminado cuando tu cabello tenga un brillo muy bonito y uniforme en toda la melena. El brillo es el indicador de que el alisado es perfecto y el cabello está bien sellado.
Sigue estos tips y consejos para conseguir un alisado profesional duradero. Tu cabello lucirá liso, brillante y saludable sin necesidad de ir a la peluquería.