Su nombre científico es Aloe barbadensis Mill, por lo que veremos ese nombre en muchos de los envases.
- Regenera las células de la piel
- Efecto analgésico
- Acción antiinflamatoria
- Efecto depurativo
- Contiene vitaminas, minerales, aminoácidos, aceites, ácidos grasos, taninos, etc.
- Elimina hongos y virus
- Regenera los tejidos internos
- Acción digestiva
- Mejora la elasticidad de la piel
- Antioxidante
- Post-depilatorio
- Quemaduras
- Heridas y costras
- Acné y piel grasa
- Como hidratante facial y corporal
- En zumo para beber
- Para las uñas
- Como mascarilla capilar y facial
- Para hacer enjuagues bucales
- En las picaduras de insectos
- Herpes
- Psoriasis
Hay un montón de usos más del Aloe Vera, pero es importante saber que para muchos de ellos, sobre todo los que hay que ingerirlo, no se puede hacer con un gel como el que veis en la foto, sólo se puede hacer con el gel que sacamos de la planta de Aloe Vera directamente. Os hablaré si os interesa en otro post de esos usos, ya que yo también tengo la planta natural de Aloe Vera en casa (¡y madre mía como crece!).
- Aunque la planta del Aloe Vera es verde, y siempre relacionamos el Aloe Vera con ese color, el gel del interior de la planta, es un gel transparente, nada de verde, por lo que si buscamos un gel de Aloe Vera puro o lo más puro posible, nunca será un gel verde.
- Comprar cremas tipo Bavaria que van de naturales y nada más lejos de la realidad. Además, cremas que prometen que llevan Aloe Vera y sí, lo llevan, pero una cantidad tan mínima, que no merece la pena.
- Comprar un gel que te venden como puro y tiene menos de un 90% de concrentración de Aloe Vera, de hecho yo os diría que no compréis ninguno por debajo del 96%.