No sé si queda bien decirlo pero qué ganas de frío, de capas, de mangas largas. Qué ganas mientras devoro la colección de BIMBA Y LOLA para el próximo otoño-invierno. La firma española vuelve a sorprender con #THISISBUFFALOBILL. Como siempre. En realidad, yo quiero contarte lo que me ha llamado la atención del catálogo. En el lookbook de la marca, las modelos posan ante un telón. Un telón clásico, de raso, brillante. Un telón como el de los grandes teatros, de un rojo intenso y vibrante. Un telón de fondo, que esconde la pared trasera y que permanece cerrado mientras la función sigue su curso. Porque ya sabemos que no se puede parar. No queda otra. Hay que salir al escenario. Ir de un lado a otro. Darlo todo. Ganarse el aplauso de nuestra gente. Si nos quedamos en blanco, podemos improvisar. De hecho, deberíamos hacerlo más. Sin miedos. Sin complejos. Y utilizar todos nuestros recursos. Nuestras emociones. Dejarnos la piel. El corazón. El catálogo de BIMBA Y LOLA me ha recordado que la vida es como una obra de teatro. Es más, es nuestra mejor obra aunque en este caso no vale fingir. Es importante ser uno mismo. Mantener eso que se llama personalidad y que precisamente esta marca defiende. Por cierto, de la nueva colección me gustan las gabardinas de ante, los estampados de las camisas, los colores de los pañuelos, los sombreros con plumas, los bolsos plateados y, muy especialmente, los jerseys de mohair que piden a gritos un abrazo. En resumen, todo. ¡Feliz miércoles!

