
Saber cuántas calorías necesitas en cada comida es fundamental para mantener una alimentación equilibrada sin afectar tu silueta. Cada persona tiene un metabolismo diferente que depende de factores como la edad, la genética y la actividad física que realizas.

De forma general, una persona gasta entre 1200 y 1400 calorías al día solo en funciones básicas como respirar, digerir alimentos y bombear sangre. Lo ideal es consultar con un nutricionista, pero puedes hacer un cálculo aproximado con estas fórmulas según tu edad:
También puedes usar calculadoras online de gasto calórico para obtener una estimación más precisa basada en tu nivel de actividad.

Si realizas cinco comidas al día, este es el reparto calórico recomendado para que tu cuerpo funcione óptimamente y mantengas estable tu peso corporal.
El desayuno es la comida más importante del día. Tu cuerpo necesita una dosis extra de energía por la mañana después de varias horas sin comer. Levántate 15 minutos antes para desayunar con tranquilidad, evitando tomarte solo un café rápido.
Incluye estos alimentos en tu desayuno equilibrado:
El tiempo entre desayuno y comida es largo, así que un pequeño snack te ayudará a mantener la energía sin llegar al mediodía con hambre excesiva.
Elige opciones saludables y ligeras:
La comida es la principal del día y debe ser tu aporte calórico más importante. Estructura tu plato con un entrante, un segundo y postre.
Organiza tu comida así:
Lo importante es variar los grupos de alimentos y comer de todo durante la semana. Si quieres perder peso, reduce ligeramente las calorías de forma controlada, pero nunca hagas restricciones extremas que desaceleren tu metabolismo.
Una merienda ligera evitará que llegues a la cena con demasiada hambre. Un yogur con cereales cubre perfectamente este porcentaje (aproximadamente 150 calorías).
Propuestas de merienda saludable:
De vez en cuando puedes permitirte un capricho dulce, pero limita estos alimentos a ocasiones esporádicas.
La cena debe ser mucho más ligera que la comida porque tu cuerpo ya no necesita tanta energía. Cenar como mínimo dos horas antes de acostarte facilitará la digestión y evitará problemas de sueño.
Una cena pesada puede ocasionar insomnio y ralentizar el descanso. Durante el sueño tu cuerpo realiza funciones de recuperación y reparación, por lo que necesita una digestión ágil.

Recuerda que esta distribución es una guía general. Cada cuerpo es diferente, así que consulta con un nutricionista para personalizar tu plan alimentario según tus objetivos específicos.