
Las que me seguís habitualmente, recordaréis que el lunes os contaba aquí en el blog que el sábado había impartido un taller sobre últimas tendencias en moda femenina. Pues bien, como habéis sido muchas las que me habéis preguntado a través de mis redes sociales que de dónde era el vestido que llevé en la charla, he decidido dedicarle un post especial al look para enseñároslo más en detalle.
Se trata de una prenda que pertenece a una serie limitada, diseñada y confeccionada en su totalidad por COCOA y hecha de forma artesanal en sus talleres (según reza la etiqueta de la misma).
Fue precisamente mi buena amiga Rocío, propietaria de la boutique de moda y complementos Nimú, quien me enseñó esta maravilla cuando acudí a su tienda en el centro de Oviedo en busca del modelo perfecto para tan especial ocasión (ya sabéis que Nimú es uno de mis establecimientos fetiche desde hace años).
El caso es que cuando me lo probé, inmediatamente me di cuenta de que era justo lo que andaba buscando porque quería evocar un estilo elegante, pero relajado a la vez y en sintonía con el escenario diseñado por Ikea que, si recordáis, emulaba un armario vestidor en blanco y negro (casualmente las mismas tonalidades de la prenda). Además, durante la charla, cuando hablaba de la camisa blanca perfecta, precisamente recogía un ejemplo de un look que me chifla, muy Naty Abascal, quien en más de una ocasión ha apostado por vestirse a la neoyorkina, con una camisa blanca de noche combinada con una falda larguísima de vuelo, en la línea de como iba yo vestida (a excepción de que el mío no era un dos piezas, sino un vestido). Es más, recuerdo haber visto también a las Reinas Doña Letizia y Rania de Jordania (que me encanta) de esta guisa en alguno de sus actos oficiales.



