
Ahora solamente tienes que echar un poco de pasta de dientes en el cepillo y frotar el filo de tu par de zapatillas hasta que creas que se ha eliminado toda la suciedad. Después, deja reposar unos minutos y retira la pasta de dientes con una servilleta y para asegurarte de que no queda nada, también con un paño húmedo.
Antes:
Resultado:
No se aprecia demasiado bien en las fotos, pero de verdad se nota muchísimo la diferencia y se ven bastante más nuevas, como recién compradas.
Si lo vais a probar o ya lo habéis probado contádmelo en los comentarios junto con vuestra opinión sobre que os ha parecido.
Besos, ¡feliz fin de semana!