Si estás buscando ideas sanas y ricas para innovar un poco en tu desayuno, la avena es una opción genial porque es sana, saciante y súper fácil. Hoy te cuento cómo hacer la avena para el desayuno.
Y por cierto para enseñaros esta receta tan simple, ¡vuelvo a retomar los vídeos en YouTube! Espero poder volver a subir próximamente, ya me diréis si os gusta la temática recetas sanas. Pero ahora, a lo que vamos
Echamos la avena y el agua en un bol y le añadimos la miel, la canela y las semillas. Lo metemos al frigorífico la noche antes de cuando lo vayamos a desayunar.
A la mañana siguiente solo hay que sacarlo de la nevera, calentarlo en el microondas al gusto y añadirle el resto de ingredientes: la fruta y los frutos secos.
Podéis echarle la fruta directamente por la noche, pero si la echáis por la mañana está más fresca.
La avena es una receta súper versátil a la que podéis echarle unos ingredientes u otros dependiendo de lo que tengáis por la cocina. Como topping, me encanta cómo combina la manaza y la canela con el oatmeal, pero también me gusta un montón con plátano.
Las frutas del bosque son también un clásico. Si no queréis comprar arándanos o frambuesas frescas, podéis recurrir a la sección de congelados, y así no tenéis que estar pendientes de que caduquen.
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Contadme en la sección de comentarios si os gusta la receta y cuál es vuestro desayuno favorito. ¡Yo también quiero nuevas ideas!
Un abrazo,
Deliria Rose