El hemisferio norte está en verano, y aunque en el hemisferio austral están en invierno, estos consejos son de utilidad para las personas que viven en ambos, ya que el sol puede dañar nuestra piel aún en los días nublados y más si realizamos actividades como la navegación o el sky ya que el sol se refleja en el agua y en la nieve.
Todo tipo de piel es sensible a los rayos solares. Es muy importante que día a día realicemos los cuidados necesarios para protegernos de sus potenciales daños, pero al mismo tiempo nos beneficie con ese tono bronceado que tanto nos gusta.
El sol no sólo nos aporta una imagen saludable y juvenil, también nos aporta otros múltiples beneficios: Ayuda a metabolizar la vitamina D, contribuyendo a la buena salud de los huesos; aumenta el número de glóbulos blancos reforzando el sistema inmunológico y también mejora el estado de ánimo entre muchos otros beneficios, aún así debemos tomar algunas medidas para obtener el mayor provecho y evitar posibles daños.
Para cuidar la piel y protegerla adecuadamente, les recomendamos esta sencilla guía:
El cuerpo tiende a perder una gran cantidad de humedad los días de calor, por lo que es importante reponerla constantemente. Para sellar la hidratación puedes pulverizar agua mineral con un frasco de los que se usan para rociar productos capilares y tomar mucha agua y líquidos, y la piel permanecerá suave e hidratada.
En lo posible, no tomar el sol directamente de 11:00 am 3:00 pm. En este lapso es cuando los rayos del sol están verticalmente y pueden dañar la piel.
Usar protector solar adecuado a tu tipo de piel es imprescindible.
Para mantener los poros libres de suciedad y obtener un bronceado más parejo, debes limpiar la cara dos veces al día. La primera, al levantarte y antes de aplicarte la crema hidratante yla segunda antes de ir a dormir para quitar lo que se ha acumulado durante el día.
Es muy importante exfoliar la piel para eliminar la piel muerta y mejorar la circulación de la sangre en la cara. Una vez a la semana es adecuado.
La exposición solar debe ser progresiva. Los primeros días debes tratar de no estar mucho bajo el sol y entonces, aumentar paulatinamente ese tiempo para darle tiempo a la piel a que se fortalezca con su propia melanina que la protege del sol de manera natural y además el broceado será más duradero.
Si quieres adquirir un bronceado más rápido, consume alimentos ricos en betacaroteno que estimulan la producción de melanina como zanahorias, papayas, albaricoques (damascos) y sandía.
La harina de garbanzo puede ser utilizada para deshacerse de un bronceado irregular. Mezcla media taza de yogur y unas gotas de limón y aplica en el rostro . Deja hasta que se seque y aclara con agua fría.
Estas bebidas están llenas de azúcar que no son buenas para la piel. Toma agua, zumos de fruta fresca o agua de coco para mantenerte hidratada. Reduce al mínimo la ingesta de diuréticos, como el alcohol y la cafeína, pues disminuyen el agua de tu sistema.
La exposición prolongada al sol es una agresión a nuestra piel. Para ayudar a repararla lo ideal es aplicarse una mascarilla refrescante al final del día. Una excelente receta es mezclar la mitad de un pepino triturado y 1 cucharada de yogur. Aplica ésto en la cara durante 15 minutos y retira con agua fría.
Aquí te mostramos algunos de los mejores y su precio promedio:

Te invitamos a visitar:
Vitamina C para una piel jóven y luminosa; lo que debes saber
El ácido retinoico, fuente de juventud para tu piel