Cuando compras una hidratante ¿cómo la seleccionas? ¿La compras cuando ya estás en grado SOS o cuando solo buscas mantener tu cutis de porcelana? ¿miras tu tipo de piel o pides una “hidratante” sin más?. ¿Qué debe llevar una crema hidratante para que sea efectiva? Seguro que algunas de vosotras nunca os habéis planteado estas cuestiones cuando la tirantez se expresa en el rostro. Lo normal, de hecho, es que pensemos que todas las hidratantes son iguales, y que el ingrediente principal es … hidratante ¿no? … o ¿qué otra cosa iban a llevar?
Cualquier tipo de piel (seca, normal, mixta o grasa) puede sufrir una pérdida temporal de agua (¿leíste el artículo 5 dichos falsos que te deshidratarán sin remedio este invierno?). El sol, el viento, el frío … pueden deshidratarte. ¿Qué tú eres de ciudad? También la contaminación o el aire acondicionado puede hacerlo. Incluso una higiene excesiva o el uso de jabones inadecuados pueden hacer que tu piel parezca papel de lija. La mayoría de estas causas externas se corrigen fácilmente con una buena rutina de hidratación.
Pero una gran parte de la población sufre sequedad por factores que no puede evitar, como cumplir años o la predisposición genética. Por ejemplo, si tienes la piel seca, puedes sufrir la misma deshidratación temporal que cualquier otro tipo de piel, pero lo más habitual es que la baja actividad de tus glándulas sebáceas tengan loca a tu barrera, y la sensación de tirantez sea lo normal (para tu curiosidad, es lo que se conoce como piel seca alipídica). Por lo tanto, en estos casos no solo necesitas ingredientes que fijen el agua de tu piel, sino otras fórmulas que además le aporten lípidos y restauren su equilibrio.

Dado que las causas que pueden provocar deficiencias en la barrera protectora son variadas y pueden combinarse, también es adecuado combinar 3 tipos de ingredientes activos que aseguren el equilibrio de la piel.
01 | Sustancias humectantes o higroscópicas: captan el agua del ambiente y la fijan en el interior de la capa córnea
02 | Sustancias oclusivas: forman una película o barrera sobre la piel impidiendo la excesiva evaporación de agua
03 |Componente lipídicos o emolientes: restauran la estructura del estrato córneo, manteniendo su función barrera protectora. Suavizan y nutren la piel, devolviéndole su flexibilidad.

Lo que está claro, es que la hidratante debe hacernos sentir la piel confortable, es decir, una vez aplicada debes notar la piel flexible y suave. Nada de extremos como apreciar que estamos bañados en aceite o que la piel tira incluso más que antes de aplicarla.
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