La criolipólisis utiliza el frío para acabar con la grasa localizada y eliminar la celulitis
Cuando llega el verano, la gran mayoría de mujeres empezamos a hacer todo lo posible por encontrar nuevos modos de eliminar la celulitis.
Es aquí cuando aparecen las dudas: ¿cuál es el tratamiento más adecuado?, ¿cómo puedo presumir de un cuerpo sin celulitis sin pasar por el quirófano?, ¿cuáles son las técnicas de belleza más novedosas?
La respuesta a estas preguntas residen en una única palabra: criolipólisis, un novedoso tratamiento que nos ayuda a combatir la celulitis y la piel de naranja sin necesidad de pasar por el quirófano para someternos a una liposucción.

Se trata de un procedimiento que no resulta invasivo y que se encarga de reducir las adiposidades de un modo suave y efectivo administrando frío en las áreas del cuerpo afectadas por estos antiestéticos cúmulos de grasa.
¿Por qué es efectiva la criolipólisis?
Nos encontramos ante un tratamiento estético desarrollado por un grupo de dermatólogos del Colegio de Médicos de Harvard que consiguió averiguar que las células grasas son mucho más susceptibles al frío que otros tejidos del organismo y que, por ello, pueden ser eliminadas sin dañar la piel.
¿Cómo se aplica la criolipólisis?
Cuando una persona decide someterse a un tratamiento de criolipólisis, lo primero que debe hacer es acudir a la clínica o centro de estética que haya elegido para que un experto realice un diagnóstico y determine cuáles son las zonas que se deben tratar.
A la hora de llevar a cabo el procedimiento, se coloca una membrana anticongelante sobre las áreas que se van a embellecer para que las bajas temperaturas no dañen la piel y el frío llegue directamente a las adiposidades. Para conseguir este objetivo, se emplea una máquina especial que se ocupa de aplicar frío.
A través de este vídeo podrás observar cómo se lleva a cabo un tratamiento de este tipo: