
Después todo el frío que hemos pasado durante el invierno, el día a día que no nos deja en paz, la contaminación de las grandes ciudades que se ha ido impregnando en nuestra piel, y lo agotados que estamos, tenemos que ponernos las pilas para dejar nuestra piel lista antes del verano. ¿Cómo podemos prepararla para que esté lo más luminosa y cuidada para coger un buen bronceado?
En invierno, nuestra piel se queda reseca y deshidratada, tiene un aspecto como parcheado, y un tacto un poco áspero. Como resultado de todo esto, nuestra piel se vuelve apagada, rugosa y cansada.
Para activar nuestra piel y que quede como la de un bebé, lo primero que tenemos que hacer es activar la regeneración celular, ¿cómo? un tratamiento extra de hidratación en nuestro centro de estética ayuda a mejorar las pieles, incluso las más castigadas.
El tratamiento empieza con una limpieza facial completa, y continua con la aplicación de cremas, serums, masajes, y mascarillas para que nuestra piel empiece de nuevo a recuperar toda su vitalidad.
Es perfecto para una dar un poco de vitalidad a la piel apagada, deshidratada, mate o fotoenvejecida.
Una vez que hemos activado nuestra piel con un tratamiento como éste podemos ir acompañando este tratamiento en casa con un peeling, evitando los exfoliantes mecánicos porque con ellos solo resecaremos nuestra piel.
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