
Si queremos tener un maquillaje genial, tienes que conocer todo sobre la técnica de la dermopigmentación. Ya que, el querer estar guapas en todo momento conlleva sus sacrificios. Por mucho que las grandes marcas prometan que sus cosméticos son capaces de resistir besos, roces e incluso el agua, lo cierto es que nuestro maquillaje va perdiendo color y persistencia a lo largo del día o de la noche.
Si os gustaría tener un color más rojo en vuestros labios permanentemente o marcar vuestra mirada sin tener que depender del lápiz de ojos, la dermopigmentación puede ser la solución.
Es una práctica que se ha venido utilizando desde la antigüedad y que se lleva a cabo con ingredientes totalmente naturales. "Los pigmentos que empleamos están dermatológicamente testados. No tienen ningún efecto negativo para la piel, puesto que sólo se trabaja en las zonas más superficiales de ésta", puntualiza Sáez. "Evitamos utilizar tintes con sustancias químicas o colorantes artificiales", añade la especialista.


El proceso dura entre una hora y media y dos horas, dependiendo del área en la que ser realice. Aunque no resulta un procedimiento demasiado doloroso, Juana Sáez comenta que "se puede notar una leve molestia por el pinchazo, pero que se evita fácilmente aplicando antes de comenzar una crema anestésica vía tópica".


Tras la operación, la superficie cutánea puede aparecer sensiblemente inflamada y enrojecida, por lo que no se notarán los resultados finales hasta pasados un par de días. Normalmente, la piel suele volver a la normalidad transcurridos unos cuatro o cinco días. Posteriormente, el color se irá devaluando poco a poco, siendo la fecha habitual para retocar "pasados los tres años desde el tratamiento", afirma Sáez. No obstante, esto puede variar según las características propias de la persona tratada.
Los tratamientos están especialmente recomendados para aquellas personas con los labios excesivamente pálidos o que padezcan alopecia en las cejas. No obstante, hay muchas personas que deciden hacerlo para poder prescindir del maquillaje más básico. Sea cual sea el motivo, por unos precios que oscilan entre los 180 y los 300 euros, podremos conseguir modificar el aspecto de nuestra piel y darle un aspecto más bonito y saludable.