
La dieta de la manzana es una de las opciones más populares para limpiar tu cuerpo y perder peso rápidamente en apenas tres días. Las dietas largas suelen ser pesadas y afectan nuestro estado de ánimo, pero esta depuración corta es diferente. Quedarte con hambre o privarte de comer tiene efectos negativos si lo prolongas demasiado tiempo, por eso lo ideal es cuidarse regularmente con planes cortos y efectivos.
Durante estos tres días apenas sentirás hambre gracias a las propiedades saciantes de este alimento. Es un plan sencillo, práctico y que puedes empezar cuando quieras para desintoxicar tu organismo sin sacrificios excesivos.

El dicho popular "una manzana al día, del médico te libraría" tiene mucho de verdad científica. Esta fruta contiene un montón de propiedades beneficiosas para tu cuerpo que la convierten en la mejor aliada para cualquier dieta depurativa.
La manzana es una de las frutas con menos calorías, con apenas 52 calorías por cada 100 gramos. Gran parte del azúcar que contiene es fructosa, que se quema más rápidamente que otros tipos de azúcares.
El primer día es el más sencillo de recordar y ejecutar. Solo puedes comer manzanas durante todo el día, todas las que quieras a cualquier hora. Puedes elegir manzanas rojas, amarillas o verdes según tus preferencias.
Lo más normal es que te encuentres bien y sin hambre porque la manzana tiene un efecto saciante muy potente. Si en algún momento sientes mucha ansiedad, puedes comer una pequeña ensalada o un poco de pavo, aunque es mejor evitarlo. Solo son 24 horas, así que es muy manejable.
Recuerda beber mucha agua: se recomiendan al menos 2 litros al día. Este primer día sirve para depurar completamente tu cuerpo.

En el segundo día, las manzanas siguen siendo la base de tu alimentación, pero comenzarás a introducir otros alimentos saludables de forma gradual. Consiste en disminuir cantidad de manzana e incrementar otros alimentos nutritivos.

¡Ya estás en el último día! Tu cuerpo necesitará recuperar energía poco a poco, así que ampliarás la variedad de alimentos de forma controlada.
Tres días pasan muy rápido cuando estás motivado. Para que la dieta funcione correctamente, intenta llevar una vida relajada sin estrés excesivo y sin hacer ejercicio intenso durante estos días.
Retoma tu rutina de deporte cuando hayas terminado completamente la dieta. Sigue bebiendo mucha agua durante todo el proceso y, si es posible, consulta con un médico o nutricionista antes de comenzar, especialmente si tienes alguna condición de salud.
Para no romper de golpe con esta dieta depurativa y mantener los resultados, prepara una bebida tonificante simple: tres partes de agua por una de zumo de manzana sin azúcar añadido. Tómala en ayunas y a lo largo del día durante la semana siguiente.
Este pequeño detalle te ayudará a consolidar los resultados y mantener tu cuerpo limpio y desintoxicado.