¿Cómo va todo, campeonas? Yo muy feliz, ya habéis leído en mi Instagram que la vuelta de las vacaciones fue de lo más emocionante que he vivido nunca ¡Y de eso mismo, de las vacaciones, va el post de hoy! De las de verano, por supuesto.
Acabo de regresar de las mías, como os decía, y me apetece muchísimo enseñaros qué manicura me acompañó estos días por el sur de España.
Os quiero presentar un nuevo esmalte azul marino en mi colección. Un tono que me consta que muchas estábais buscando, ¿lo vemos juntas?
El esmalte azul marino que estabas buscando
Entre colaboración y colaboración con Pink Gellac no me pude resistir a hacer un pedido hermoso para ampliar mi colección de esmaltes permanentes de muy buena calidad (y esto no es peloteo, lo prometo, ¡lo que es, es!). En una de éstas me hice con Night Blue, el tono 117 que os enseño hoy y que podéis ver las imágenes con una decoración muy sencilla.
La cosa es que buscaba un azul noche especial, porque mi vestido para la boda de mi amiga Olaya será de ese mismo tono y, chicas, di en el clavo, es MARAVILLOSO. Diría incluso que tiene un halo mágico, porque está lleno de purpurina muy fina, muy delicada, de color azul eléctrico. ¡Magia pura, pues sí!
Para darle el toque veraniego pero sin renunciar a la elegancia de este tono, agregué un par de cintas adhesivas especiales para uñas. Son más conocidas como tapes, del inglés, y las coloqué tanto en el dedo anular como en el pulgar. Y, además, me hice la pedicura a juego conjuntando también el dedo gordo con estas cintas ¡Faena rematada!
Al llevar el top coat de efecto brillante, mi mani-pedi sobrevivió a piscina y playa como si estuviera recién hecha. ¡Eso de que el brillo resista al roce de la arena es un puntazo!
Algunos tips para hacer esta manicura en casa, así por tu cara bonita
¿Y tú, qué me dices, hormiguita?
¿Es o no el esmalte azul marino que estabas buscando?
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