
¡La base de maquillaje es el primer paso para un look impecable! Pero, a veces, cometer errores puede arruinar todo el esfuerzo. Aquí te contamos los errores más comunes y cómo evitarlos para que tu rostro quede radiante.
Es como comprar ropa que no te queda bien ¡No te sirve! Si eliges un tono de base demasiado claro o oscuro, tu maquillaje se verá poco natural. Lo ideal es probar la base en la línea de la mandíbula para encontrar el tono perfecto. ¡Recuerda que tu piel no es un solo color!
Es como intentar pintar sobre una superficie rugosa. Si tu piel no está hidratada o bien exfoliada, la base se asentará en las líneas finas y poros, creando un acabado irregular. Usa un buen hidratante o primer, ¡tu piel te lo agradecerá!