El estilo japonés de belleza en la mujer nos da muchas enseñanzas y factores a tener en cuenta que claramente los podríamos aplicar al estilo de belleza occidental.

Suele suceder que cuando un diseñador está ávido de ideas, se pone a buscar en las intrincadas y caóticas calles de Japón para poder encontrar esa inspiración que tanto precisa.
La extravagancia de las lolitas de Harayuku, la libertad estética que se percibe en Shibuya, los looks a veces escandalosos y llamativos de Akihabara. La cultura japonesa despierta admiración por donde se la mire.
Hay que saber que, en cuestiones de moda, las niponas son las primeras en aceptar y poner en práctica todos los cambios de looks e ideas que se puedan estar esbozando en las tendencias del momento.
En ese sentido, la J-Beauty radica en ser una combinación de milenarios conocimientos y una revolucionaria tecnología. Y esto lo ha sabido captar Shiseido con un relanzamiento de su línea de maquillaje.
La Cloroterapia es lo que consideran los japoneses como el poder para alcanzar la felicidad. Y actúan en consecuencia de sus creencias. Cada tono influye de una manera determinada en el estado de ánimo de las personas, además de esconder una simbología especial.
En ese sentido, ellos consideran que el color rojo tiene propiedades curativas, mientras que el azul representa un augurio de buena suerte.
Y los colores también pueden relacionarse con jerarquías y rituales. Por ejemplo, los tonos brillantes de la vestimenta de los emperadores japoneses tienen un poder fortísimo en este sentido.

También fue Shiseido quien se ha inspirado en un imaginario tradicional para crear su propia gama de colores, en lo que se conoce como un ejercicio de rebeldía sin igual. Aquí el maquillaje torna tonos y texturas nunca antes vistas y da un toque de elegancia supremo que, sin lugar a dudas, pone a la moda japonesa en boca de todos.
Los tonos rojos que se inspiran en los rellenos de los pasteles mochi, así como también los rosas basados en las pagodas japonesas y los azules de sus frescos tradicionales, forman una gama de colores y unas combinaciones sin igual dignas de verdaderas obras de arte del maquillaje.