Hace unos años veías a una chica con un abrigo de corte militar en la calle y pensabas "vaya, qué aire tiene". Hoy prácticamente todas llevamos algo con ese toque de inspiración castrense en el armario. Y es que este aesthetic ha trascendido de las pasarelas a la ropa real, la que nos ponemos cuando no sabemos qué hacer con tres prendas básicas y queremos parecer que lo tenemos todo controlado.
Lo bueno es que no necesitas ir disfrazada de soldado para adoptarlo. Se trata de coger elementos clave —estructuras limpias, botones dorados, colores neutros— y mezclarlos con lo que ya tienes. Es el tipo de tendencia que funciona con vaqueros, con vestidos, con zapatillas blancas. Versátil, práctica y, lo mejor, siempre te hace parecer más arreglada de lo que realmente estás.
Te vamos a enseñar desde los básicos que no pueden faltar hasta cómo llevarlos en el día a día. Tenemos outfit inspirados en esta estética para cada ocasión y los accesorios que hacen toda la diferencia. Porque al final, cualquier prenda puede tener ese toque militar si sabes cómo trabajarla.
Todo lo que necesitas saber sobre cómo incorporar este tipo de aesthetic a tu guardarropa sin renunciar a tu personalidad.

Aquí verás por qué esta prenda es prácticamente obligatoria en cualquier armario que se precie, y cómo sacarle el máximo partido en cada estación.

Un repaso por cómo este complemento ha pasado de ser puramente funcional a convertirse en la estrella de los outfits más sofisticados.

Te sorprenderá lo bien que combina la dureza de las líneas castrenses con la delicadeza de un volante bien colocado.

Descubre cómo esta estética fue ganando peso en las colecciones de la temporada fría y sigue siendo tendencia hoy.

Aprende a fusionar diferentes referencias, incluida la militar, para crear un estilo personalizado que funcione con tu día a día.

Estas propuestas te muestran cómo mantener la elegancia cuando el clima es impredecible y los abrigos siguen siendo necesarios.

Un vistazo a cómo una de nuestras prescriptoras favoritas interpreta las piezas de estructura clásica y colores neutros.

Al final, lo que tiene de bueno esta apuesta estética es que no te pide mucho. Solo necesitas entender que un buen corte, el color adecuado y la actitud son más poderosos que cualquier tendencia pasajera. Así que la próxima vez que abras el armario sin saber qué ponerte, piensa en militar: limpio, efectivo, siempre funciona.