Aplicar un exfoliante corporal casero en la piel una vez a la semana te permitirá disfrutar de un cuerpo mucho más suave, joven y luminoso.
Para prepararlo puedes recurrir a ingredientes tan económicos y naturales como el azúcar, el limón y las hojas de menta o de hierbabuena.
Unos productos que proceden de la naturaleza y que se convierten en los ingredientes perfectos para dar vida a un exfoliante corporal casero y fabuloso para eliminar las células muertas que tienden a acumularse en la superficie de la piel.
Ingredientes
3 cucharadas de azúcar (puedes emplear azúcar blanco o moreno, como prefieras)
Medio limón
Una cucharada de hojas de menta o de hierbabuena
Una crema hidratante corporal (opcional)
Pasos a seguir
Coloca las hojas de menta o hierbabuena en el interior de un mortero y aplástalas durante unos segundos para poder extraer su jugo y potenciar su agradable y fresco aroma.
Reserva las hojas y céntrate en exprimir el limón.
Coloca el jugo de limón y las hojas de menta en el interior de un cuenco y agrega el azúcar blanco o moreno.
Remueve la solución con una cuchara para mezclar todos los ingredientes.
Métete en la ducha, humedece tu piel con agua y extiende este exfoliante corporal casero con un masaje circular ascendente que empiece en los tobillos, acabe en los hombros y dure unos dos o tres minutos.
Finalmente, elimina los restos de azúcar, menta y limón con agua templada o fría, seca con una toalla y extiende una crema hidratante para obtener mejores resultados y suavizar aún más la piel.
El azúcar te ayudará a arrastrar las células muertas de la piel debido a su textura rugosa, mientras que el limón la mantendrá limpia, eliminará las impurezas y aportará una dosis extra de luminosidad debido a su riqueza en vitamina C.
La menta, por su parte, llenará la piel de frescor y deleitará tus sentidos debido a su maravilloso perfume.
Recuerda que puedes emplear este exfoliante natural para el cuerpo una vez a la semana.