Exfoliar el cuerpo te ayudará a tener una piel tersa y suave y, además, se trata de una acción que podrás llevar a cabo haciendo uso de los remedios caseros.
Para exfoliar el cuerpo de una forma saludable, práctica y económica solo necesitarás algunas almendras y un poco de leche.
Dos ingredientes naturales que te ayudarán a arrastrar las células muertas, a combatir la sequedad y a proporcionarle una dosis extra de suavidad a la piel.
¿Quieres aprender a preparar un exfoliante casero de leche y almendra en tu propio hogar? Entonces anímate a seguir estos pasos.
Coloca la leche y las almendras en el interior del vaso de la batidora o de la picadora.
Bate los dos ingredientes hasta que se hayan convertido en una especie de pasta.
Extiende la solución casera resultante sobre la piel del cuerpo realizando un suave masaje ascendente y circular.
De este modo arrastrarás las células muertas gracias a la textura granulosa de las almendras picadas y, al mismo tiempo, activarás la circulación de la sangre, lo que te ayudará a acabar con la retención de líquidos, la celulitis y la piel de naranja.
La leche, por su parte, te dará la oportunidad de eliminar las impurezas de la piel, de suavizarla al máximo y de atenuar las manchas oscuras debido a su riqueza en ácido láctico.
Puedes utilizar este remedio casero para exfoliar el cuerpo una vez a la semana.
Los beneficios de este exfoliante casero elaborado con leche y almendras son los que enumeramos a continuación: