Llegar a la casa con ropa nueva es una de las alegrías de la vida. A veces lo hacemos con la mira al objetivo para estrenar esa pieza, y en ocasiones simplemente pensamos en que llegará ese día en que podamos usar ese maravilloso hallazgo!
Sin embargo, encontrarle espacio a la ropa nueva a veces es todo un desafío. En ocasiones hay ropa que queda atrapada, se deteriora por el mal almacenamiento, olvidamos que existe, nos llega a dejar de quedar y/o de gustar y nunca la aprovechamos por la montaña de cosas. Este caos recae en la actividad de vestirse y complica el desafío de salir de la casa hermosa.
Pocas personas tienen un closet del tamaño que quisieran. Para la mayoría, es necesario ser un poco creativos e idear un sistema para que todo ingrese y se mantenga en orden. Por eso, quiero darles mis tips para mantener el orden y sobre todo poder visualizar la ropa a la hora de vestirnos cada día.
Todo debe encantarnos: cuándo fue la última vez que revisaste TODO lo que tienes en el closet?, lo que no usaste en el último año no merece permanecer en él, a no ser que sea algo súper especial. Estas revisiones profundas pueden alivianarse si eres honesta y sacas algo de vez en cuando.
Todo debe quedarnos a la perfección: a veces compramos alguna prenda que no nos queda del todo bien o con el paso del tiempo requiere algún ajuste. Lo mejor es no apartarla hasta llevarla a arreglar, para no olvidarlo y nunca usarla o usarla de mala gana porque sabes que necesita una mejora.
Deterioro: hay prendas que nos aburre seguirlas usando pero no se deterioran, otras tienen un proceso natural y les vamos cambiando el uso para aprovecharlas un rato más, pero hay otras cosas que a la segunda usada ya se ve deteriorada por una u otra razón. Por esto es mejor analizar las cosas antes de comprarlas y valorar la calidad de las telas, costuras y aplicaciones. En estos casos, nunca vamos a recobrarles la vida y es mejor sacarlas.
Separarla en categorías: cada quien tiene su estilo de vida y su guardarropa acorde. Las categorías pueden ser variadas y te permiten visualizar mejor lo que tienes para escoger. Yo soy amante de la organización, por lo que mis categorías básicas (blusas, vestidos, pantalones, enaguas, deporte, playa, etc) se dividen a la vez en subcategorías por color y estilo (camisas, mangas largas, mangas cortas, etc.).
Perchas: es importante tener perchas iguales o ojalá que no ocupen más espacio del que deberían. Yo prefiero tener una pieza por percha y cuelgo casi todo. Para las livianas como blusas utilizo las delgadas y para abrigos las de madera.
Poco uso: en mí caso, la ropa de climas extremos, como la abrigada y la de playa no la uso con tanta frecuencia. Por esta razón, la tengo almacenada aparte, para no saturar el closet diario.
Accesorios: poniéndonos creativos, podemos optar por sacar el espacio del closet los accesorios que pueden almacenarse aparte. En mí caso, las bufandas, pañuelos, carteras, sombreros, collares y joyería han encontrado nuevos espacios como gavetas, canastas y percheros.
Ocasiones especiales: los trajes de gala son delicados y usualmente tienen muy poco uso. Puedes empacarlos en bolsas de traje para protegerlos y si te sobra espacio en otro espacio de tu casa te librarán espacio para el uso cotidiano.
Zapatos: merecen un punto aparte por lo hermosos que son. Sin embargo es necesario analizarlos al igual que el resto de las prendas. Todos nos deben encantar, quedar a la perfección, estar en perfecto estado, reparar lo que pueda repararse y organizarlos por estilo, color, tacón, etc.
Ropa íntima: quizás creamos que no se ve, pero si no tenemos cuidado resalta de manera negativa el atuendo. La regla básica es que debe quedarnos a la perfección, brindarnos el apoyo que necesitamos y permanecer desapercibida mientras el resto del atuendo resalta.
Si tenemos un closet organizado podemos llegar a guardar las prendas nuevas de manera fácil. Pero sobre todo podemos dejar volar la imaginación al escoger un atuendo, y podemos vestir de manera más sofisticada en un ambiente relajado. El orden y la simplicidad nos permite realizar cambios en las combinaciones que realizamos de manera diaria, aprovechar todo lo que almacenamos y no solamente lo que permanece a la vista.
Te invito a organizar un poco el closet, te vas a encontrar que mucho puede pasar a mejor vida. Recordemos además que siempre hay personas menos afortunadas que pueden aprovechar lo que para nosotros es un simple estorbo que ni siquiera recordamos que existe.