

El peeling, (el inglés pee- pelar) consiste en la aplicación de agentes químicos exfoliantes que provocan un nivel controlado y parejo de destrucción de tejidos, los cuales son reemplazados por una capa nueva y uniforme de tejido neoformado. #Tipsdebelleza
Es decir que son tratamientos de renovación celular que ayudan a eliminar arrugas, manchas, secuelas de acné y cicatrices.

Este tratamiento los peelings se realizan durante el invierno puesto que se debe evitar la exposición solar ya que las defensa de nuestra piel frente a los rayos solares se ve disminuido durante su tratamiento y por lo tanto en una pantalla solar resulta obligatorio.
Los peelings se clasifican de acuerdo a la profundidad del daño tisular que producen y de esta manera tenemos los más superficiales (eliminan el estrato córneo o primera capa de la epidermis); medios (sigan la dermis papilar o primera capa de la dermis); medio-profundo (compromete el dermis medio); profundos (llegan a la segunda capa de la dermis o dermis reticular).

La profundidad del peeling va a depender de distintos factores tales como: el tipo de agente químico utilizado, la concentración del agente.
(Cuando mayor sea la concentración más penetra), el pH de la gente (cuanto más bajo y por tanto más ácido mayor penetración), el vehículo del agente ej. Soluciones, geles, cremas, teniendo en cuenta que a mayor viscosidad menor penetración, el tiempo de exposición al agente (a mayor tiempo mayor penetración) la técnica utilizada.
(Aplicación con gasa, pinceles, a mayor fricción mayor penetración), la preparación previa de la piel, y el área cutánea considerada (cara, párpados, cuello, escote o zonas corporales como las manos a la espalda).
Los más comúnmente utilizados son el grupo constituido por los alfa hidroxiácidos también conocidos como ácidos frutales llamados así porque son normalmente encontrados en frutas y alimentos.
Dicho grupo constituye un grupo de ácidos orgánicos que se utilizan desde hace muchos años para el cuidado médico de la piel y para el tratamiento de diversas afecciones cutáneas.

El grupo está conformado por el Ácido Glicólico, el Mandelico, el Láctico, el Málico, el Cítrico, el Tartárico.
Al pertenecer a la misma familia inducen cambios comunes en nuestra piel, como son los cambios en la textura y el color de la misma. Pero cada uno de ellos presenta particularidades que los vuelven más adecuados para tratar una u otra afección hicieran y será el profesional quien elija el más indicado según el caso.
Utiliza en el tratamiento del Acné y sus secuelas, el fotoenvejecimiento cutáneo, arrugas finas alrededor de la boca y los párpados, en el tratamiento del Melasma (manchas cutáneas) tanto faciales como corporales, y en tratamientos pre- quirúrgicos.
En todos los casos anteriormente enumerados con óptimos resultados y también es válido mencionar que potencian cualquier tratamiento cosmético que estemos realizando. Pues los mismos disminuye el grosor del estrato córneo y por tanto todo lo que apliquemos posteriormente va a penetrar más en la profundidad de la piel. Es así que en tratamientos para deshidratación cutánea o anti-age resultan grandes aliados.
Si además aprovechamos nuestros tratamientos con la aparatología adecuada los efectos son ideales.
Imágenes cortesía de: nightingaleandco.es tucuerpohumano.com blog.hola.com/farmaciameritxell