Pre champú: la técnica secreta para cabello sedoso y protegido

Todas queremos tener un cabello sano e hidratado, y para ello, una de las mejores técnicas existentes a día de hoy es la técnica del pre-champú que comenzó a utilizarse hace 10 años, tratamiento común en países como Brasil y cada vez más en España y en muchas otras zonas del mundo.

Éste acto trata de aplicar antes del lavado, un tratamiento cosmético como un aceite, acondicionador, mascarilla, exfoliante o ampolla de tratamiento y tiene como misión acondicionar y preparar el cabello para el posterior lavado, de ésta manera, se nutre y queda más sedoso y brillante, pero sobre todo, protegido de roturas y daños. El cabello al entrar en contacto con el agua se vuelve frágil y vulnerable, aplicando el pre-champú antes de lavar, queda mucho más fuerte y sano ya que los productos que se aplicarán después así son más efectivos. También se aplica para tratar patologías del cuero cabelludo como excesos de grasa.

La técnica del pre-champú está recomendada para cualquier tipo de cabello aportando múltiples beneficios:



Limpieza profunda sin resecar puntas y cuidando el cuero cabelludo. Elimina restos de productos, polución y suciedad.

Tratamiento y protección de los cabellos frágiles y quebradizos.

Facilita el desenredado y por tanto, minimiza la rotura de la fibra capilar.

Protege del viento, del sol y del frío aportando suavidad e hidratación.

Alarga la duración del color en cabellos teñidos.



¿CÓMO SE APLICA?

Se puede aplicar de dos maneras: en el cuero cabelludo para tratamiento de afecciones y patologías (consulta a tu dermatólogo o peluquero de confianza para que te aconseje la mejor manera de hacerlo de acuerdo a tu problema) o en medios y puntas para el resto de los casos de la siguiente manera:



Cepilla bien el cabello seco y sin lavar.

Aplica el producto capilar en medios y puntas (mascarilla, acondicionador, aceite…) y déjalo actuar durante 10 minutos aproximadamente. Para que se reparta de manera uniforme por todo el cabello y mejorar los resultados, cepilla con un cepillo especial para tratamientos.

Después de ese tiempo, moja bien el cabello y aplica el champú como siempre lo haces.

Vuelve a aplicar el acondicionador, mascarilla o aceite de medios a puntas.

Aclara bien y peina como de costumbre.

Como tratamiento inicial se aconseja hacer éste ritual una vez a la semana y después, ir valorando si el cabello lo necesita igual o con menos frecuencia. En casos extremos, se puede aplicar al inicio cada vez que se lave el pelo.