¿Sabéis qué es lo malo? Que cuando somos madres, nos hacemos MADRES y nos olvidamos del resto, y esto no debería ser así, el hecho de disfrutar de nuestros momentos sin hijos no es de MALAS MADRES, es de MADRES SABIAS.
Una semana sin ellos es lo que he tenido yo este verano, y aunque el "momento separación" es duro, lo que viene después es para disfrutar... Ellos aprenden a vivir y comportarse sin "sus papis" y nosotros recuperamos ese tiempo que tanto nos falta.
Y ya que mi marido y yo volvíamos a ser "novios" nos hemos dedicado a redescubrir el lugar donde vivimos. Aquí viene mucha gente de vacaciones ¿no? ¡Pues por algo será!
Siempre lo digo, vivimos en un lugar privilegiado, playa, montaña, gastronomía... y he de deciros que aquí hay sitios para impresionar. Hoy os hablo de El Bistro du Mata.