Después de un fin de semana largo, y sin haber publicado el post ayer (lo siento, por un contratiempo no estuve disponible para escribirlo) hoy martes os traigo otra nueva entrada. Hoy os hablaré de uno de mis nuevos descubrimientos, de una marca que seguro que conocéis, Avène, y de uno de los productos básicos en mi rutina diaria, el agua micelar.
¿Queréis que lo conozcamos un poco?
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Este agua micelar nos ayuda a desmaquillar y eliminar las impurezas de la piel y la deja suave, aliviada y purificada. Como todas las aguas micelares que he probado, no requiere aclarado, pero yo personalmente siempre uso limpiadora posteriormente para acabar de limpiar bien.
Contiene activos hidratantes que proporcionan un efecto de frescor en la piel, y además es calmante y desensibilizante, así que después de aplicarlo obtenemos bienestar inmediatamente.
No contiene aceites ni parabenos. Está indicada para pieles sensibles.
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Si no habéis usado nunca un agua micelar desmaquillante debéis saber que la podemos aplicar sobre el rostro con la ayuda de un algodón o disco desmaquillante, también en ojos y labios si se desea. Como ya he dicho antes no es necesario aclarar, pero yo hoy recomiendo que siempre uséis una limpiadora después de vuestro desmaquillante, notaréis que os queda la piel aun más limpia y preparada para el tónico.