Como ya os conté en el looks de ascensor de julio, la primera parte de agosto la pasé pedaleando por Austria. Fue un viaje increíble que quiero contaros con más detalle más adelante. Pero como os podéis imaginar, no hubo muchos looks de ascensor. Aunque me apañé muy bien por las tardes con unos pantalones de tela fina de Women Secret de las rebajas de esta temporada, unos cortos también de tela de Ale Hop del verano pasado, una camiseta de correr de Carrefour de la nueva temporada (que parece más de calle que de correr y me encanta) y dos de las camisetas que me traje el año pasado de EEUU y que también da pena ponerse para entrenar.





Vestido de Mango rebajado a 9,99 y alpargatas de Primark (las compré en junio pero las he guardado para otoño y me he desecho de las alpargatas de GAP, que las pobres ya tenían hasta la suela despegada).
Para septiembre tengo un pequeño dilema, y es que aun seguiré con el armario de verano hasta finales de mes, pero como supondréis muchas de estas prendas no me las pongo para ir al colegio. Lo hablé con Gemma de Wasel Wasel y me recomendó "crear" un armario exclusivo con prendas para ir a trabajar. Aun no tengo claro si haré esto, o directamente crearé el armario de otoño con algunas rendas comodín mas veraniegas que cambiaré por otras más otoñales cuando refresque; aunque el problema del otoño en Madrid es que suele hacer calor casi hasta finales de otoño, así ya veré qué se me ocurre...