Paseando por la ciudad, aprovechando el sol del mediodía del 6 de enero, te encuentras de sopetón con un regalo inesperado.
Una mujer japonesa vestida con un increíble Kimono blanco de seda en el centro de San Sebastián. 
Conocéis de sobra mi pasión por la cultura japonesa, su concepto de la belleza, sus cuidados de la piel, productos y tratamientos, y encontrarte con este regalo tan sorprendente, tiene que ser cosa de los Reyes Magos.
Agur, y gracias, fuistes muy amable al posar conmigo.