En plena semana morada os quiero enseñar mi manicura con Creamy Mauve de Pink Gellac. Es muy sencilla pero muy coqueta, ¿la vemos juntas?
Hace ya unas semanas que ronda por mi cabeza abrir mi caja de los apliques. Es una caja de zapatos reconvertida en almacén de decoraciones para las uñas. Lleva años hasta los topes y se me acumula el trabajo, incluso tengo muchas cosillas sin desprecintar siquiera. Mi relación con este tipo de decoraciones con relieve es, desde siempre, de amor-odio, porque me parecen preciosas pero un engorro al mismo tiempo: ¡me engancho en todas partes!
Por eso, la mayoría de las veces, las he utilizado como adorno temporal para fotografía, en vez de para un uso verdadero en la vida 1.0.
Un truco para que duren más es fijarlas con gel para las uñas, curándolo en lámpara. De esa manera quedan fijas allá donde las coloquemos, aunque para mí, en lo personal, sigue siendo incómodo llevarlas porque sigo enganchándome con los tejidos o cuando revuelvo (peco de hacer esto mucho) en el bolso
De todas maneras, lo que más me gusta de esta manicura de hoy es que me he animado a matificar este esmalte tan precioso de Pink Gellac. Esta casa tiene un top coat especial matificante de laca semipermanente, aunque como no lo tengo yo utilicé un top coat de esmalte normal, de Flormar. Me he quedado prendada de lo bonito que queda el tono Creamy Mauve en mi forma de uñas y matificado, ¡lo veo súper elegante!
Si queréis saber cómo hacer una manicura semipermanente con Pink Gellac podéis visitar cualquiera de estos posts míos haciendo clic en las imágenes:




