Antes de meterme en materia, tengo que deciros algo: ¡felices fiestas, hormiguitas mías!
Con esto de la oposición que estoy preparando estoy un poco alejada de la vida social y todavía no se lo había dicho a nadie, ¿os lo podéis creer? Aún así estoy llena de energía y con muchas ganas y motivación por conseguir mi plaza.
Si os apetece otro día os cuento más sobre este tema, ahora no me quiero ir por las ramas, hoy quiero enseñaros mis Reyes Magos de Oriente (bueno, a falta de uno, qué le vamos a hacer jaja)

Vamos a ver cómo he hecho esta manicura tan navideña. Está preparada con un esmalte semipermanente de base, para que me aguante más, y después con placas de estampación.
Y la razón de esto es el reto que está a puntito de terminar, #NavidadNataliciosa2017 . En su cuarta semana (ahora mismo estamos en la quinta): teníamos que crear manicuras utilizando esta técnica.
Pero esto no sólo incluye la técnica del stamping, puede ser cualquier aplicación que implique estampar, es decir, admitimos Saran Wrap, degradados, las famosas squishy nails (o uñas espachurradas, que digo yo)…

Si os fijáis, cualquier técnica de estas que os enseño “estampan” algo sobre las uñas, así que si no tenéis placas de stamping como tal, también podéis participar. Os recuerdo que es un reto apto para todos los públicos
La mía lleva como base el precioso esmalte Delighted Blue, azul con destellos plata de Pink Gellac. Os tengo que decir que en su web aparece un tono bastante oscuro, muy elegante, pero la realidad es como en mis fotos, por si os apetece haceros con él, ¡yo piqué!
Una vez que terminé la manicura semipermanente (con su top coat y todo), y después de lucirla unos días (esto es una manía que tengo ^^) apliqué la decoración.

Llevo tres esmaltes, os cuento:
Para terminar protegí todo con el top coat Brillo Gel de Masglo, que me flipa. Es así. Deja un acabado muy brillante, liso y jugoso, como rellenando desniveles, ¡y además ayuda mucho a la duración de la manicura!
¿Qué os parece esta Manicura de Reyes Magos de Oriente?
Contadme, ¿vosotras también tenéis la misma manía de
lucir unos días el esmalte liso y después decorar las uñas?
Es que como duran dos semanas… ¡así no nos cansamos!