Cada vez tienen más auge los esmaltes permanentesque garantizan una manicura impecable durante una duración mayor, que puede llegar a ser de entre dos o tres semanas, dependiendo de la velocidad de crecimiento de nuestra uña.
Además, el brillo, que normalmente desaparece al día siguiente de pintarlas, con este nuevo sistema dura lo mismo que la manicura. En un principio sólo podía accederse a colores básicos pero, en la actualidad, podemos encontrar una amplia variedad de tonalidades que van, desde las pastel y claritas, hasta las más intensas.
Los únicos inconvenientes son que se necesita una lámpara especial para secar el gel y que para quitarlas se precisa de un líquido especial, por lo que en muchos casos deberemos acudir a un centro especializado. Las firmas más conocidas son la inglesa Opi, con su línea Axxiúm, la americana Shellac y Gelac.