Ahora que parece que el sol se está poniendo serio, conviene que nosotras también nos pongamos serias con la protección. Y no sólo para tomar el sol, sino también si salimos a la calle en las horas más críticas (entre las 12 y las 16 horas) o simplemente si damos un paseo.
A veces, darse la protección sobre el maquillaje resulta un poco engorroso. Por eso, en esta época, prefiero recurrir a los polvos con SPF y ahorrar tiempo. Los tenéis de muchas marcas, pero yo elegí esta por su relación calidad- precio y porque es una marca de farmacia.
Se trata de una cajita de plástico que incluye un espejo y una esponja con la que aplicarse el producto. Su textura es cremosa, pero no aporta sensación pesada sobre la piel. Se absorbe al instante y no aporta nada de color, por lo que da un acabado natural.
Lo ideal es aplicarlo media hora antes de la exposición al sol y repetir cada dos horas. Con el formato en polvo es mucho más fácil, porque es como si nos retocáramos el maquillaje. No contiene alcohol ni parabenos.
El acabado es mate y es resistente al agua. Aparte de su protección solar de +50, también bloquea los rayos UVA y UVB, lo cual es muy importante en los solares.
Su precio ronda entre los 6 y 7 euros. Si no lo tienen en vuestra farmacia habitual, podéis recurrir a la compra online. Yo lo compré en Parafarmacia de Barrio y lo recibí en pocos días sin ningún problema. 
¿Habéis probado la marca? ¿Os preocupa la protección solar tanto como a mí?