Nuestro rostro o cara es una carta de presentación en el día a día, por lo que debemos dedicar un buen tiempo para limpiar, tonificar, hidratar dependiendo del biotipo o tipo de piel.
Mascarillas hidratantes para la cara con tipo de piel seca y deshidratada
Este tipo de piel es fácil de terminarlo ya que su aspecto es tirante o rígida, poros cerrados en ocasiones con líneas de expresión suaves o acentuadas en pieles maduras, generalmente pasado los 30 años de edad se sugiere como rutina limpiar con cremas o con tan solo colocar una mascarilla rápida o cremas hechas en casa como las siguientes:
Y de no tenerlo en el momento puede realizarlo en casa solo bastara conseguir agua destilada al menos 250 cc y en ella hervir flores blancas, manzanillas, amamelis, menta e incluso perejil y luego envasar en envase plástico con atomizador y refrigeras.
Preparaciones:
La base siempre será estos tres componentes, cera de abeja, crema unibase incolora e inodora y glicerina, en un envase previamente desinfectado mezclar la cantidad de crema básica antes mencionada a la que le añadirás componentes naturales de:
Y aplicar semanalmente en cara y cuello por 30 minutos y luego retirar con agua tibia, tonificar, y aplicar protector solar, una mínima cantidad.
Mascarillas hidratantes para piel grasa
El tipo de piel grasa tiende a ser preocupante, ya que viene acompañado de poros abiertos, exceso de brillo y comedones en ocasiones difíciles de controlar, sugerimos la preparación con la base de:
Variar utilizando al menos tres de estos componentes:
Estas preparaciones se deben realizar en el momento para ser aplicada en rostro y cuello, dejar actuar tan solo por 20 minutos y luego retirar con abundante agua natural y tonificar.
Si vas a la calle se deberá aplicar un protector solar para el tipo de piel grasa.