Lo tengo que reconocer, amigas mías. A mí me pirra el verano. Que sí, que el otoño tiene lo suyo, que si pienso en él la escena mental de una tarde de juegos de mesa, castañas asadas y jerseys de lanita, me encandila y me surge la cara de soñadora. Sí. ¡Soy humana, a quién no le gusta eso!
Pero a la hora de la verdad, el sol en verano es pura vida. Y aquí en otoño se nos cae la alegría como nos cae la lluvia, y es que toooodo el día está el suelo mojado y el cielo gris, ¡pero qué perezón más grande!

Me cuesta despedirme del verano
Mucho ojo a lo que os digo: ¡me río yo de la cuesta de enero! La cuesta de octubre es la más peligrosa aquí en Invernalia. Yo no sé por qué la gente del norte no tenemos la cara más avinagrada, chicas jajaja
He intentado enfrentarme a las nubes negras con mucho color en mis uñas, y es que ni con esas: hoy hemos amanecido de nuevo con el paraguas bajo el brazo. Es por eso que tanto me cuesta despedirme del verano. Pero yo os la enseño igualmente. Porque sí, porque creo que es bonita y porque sé que en otras zonas todavía no habéis guardado las gafas de sol (¡yo os maldigo con cara de bruja! )

Pero bueno, pongámonos serias un ratito Os cuento que para hacer esta manicura que no quiere decir adiós al verano, seguí estos pasos:

La decoración
Las calcomanías son las que veis en la imagen superior. Este modelo queda mucho mejor sobre una base blanca, para que resalten más los colores. Es por eso que mis uñas índice y corazón, aunque no lo veáis, están pintadas con 101 soft white de Pink Gellac –¡truquito! – Es la manera de que los tonos de la calcomanía, que es prácticamente transparente, queden más vivos.
Para utilizarlas, si es que nunca os habéis topado en vuestro camino con ninguna, solo tenemos que recortar la forma aproximada de nuestras uñas (siempre es mejor hacerlas un poquito más grandes). Una vez que tengamos esto, las cogemos con unas pinzas y las sumergimos 10 o 15 segundos en agua. Las sacamos (yo las apoyo en un pañuelo de papel, para que no goteen), y al hacer un poquito de presión entre los dedos veremos que se separan en dos capas. Nos quedamos con la adhesiva, que es la del diseño, y la colocamos al gusto sobre la uña, ¡y listo!
Quedará pendiente, eso sí, aplicarle el top coat que sea de nuestro gusto para que duren más tiempo y brillen más

Colocar este tipo de decoraciones es súper sencillo, ya véis que no lleva nada de tiempo. ¡Diría que lo complicado es elegir qué ponerse! Por falta de diseños no será… si entráis en la web de MilvArt vais a alucinar, además están muy bien de precio y se manejan que da gusto. Os recomiendo echar un vistazo.

¡Y oye! Que se me ha pasado el disgusto. Tengo a mi lado una de las velas de Book&Glow (que parece que van camino de ser más boom que las famosas Naked de UD jajaja) y estoy entrando en razón poco a poco…

¿Os ha gustado mi diseño de base rosa?
¿También os cuesta decir adiós al verano?
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