Hola a tod@s, tal y como os avancé en el último post hoy os voy a hacer un repaso a los desfiles que más me han gustado de la Mercedes Benz Fashion Week que terminó ayer.
¿Me acompañáis?
Bajo este título de ‘Minimal Opulence’, el diseñador ha querido recoger la esencia de unas creaciones marcadas por una lujosa y sofisticada manera reinterpretar el concepto ‘sport’.
Sobre la pasarela se han visto dos líneas que, aunque aparentemente opuestas, acaban en el lujo y la sofisticación de unas prendas minuciosamente trabajadas, con patrones y cortes clásicos, limpios y muy pulidos, que dan como resultado looks elegantes y, sobre todo, muy seductores.
Los colores más destacados son el blanco, negro, rubí, zafiro, esmeralda, azul marino y negro.
Los complementos y accesorios han tenido un enorme protagonismo en toda la colección. En contraste con patrones minimal, el diseñador ha echado el resto con los accesorios, opulentos y barrocos y que recuerdan a los excéntricos 80’. Destacan los clutches con grandes flores de cristal de Swarovski, mules con incrustaciones de cristal, cuñas elaboradas con rafia e incrustaciones de pitón o cinturones en piel metalizada en dorado, plata y bronce.
Los abrigos, chaquetones y estolas son de visón y chinchilla y la introducción de piezas de cuero daban un toque urbano, pero muy sofisticado a algunas piezas. Junto a la piel, tejidos tecnológicos como el neopreno; así como el punto, la seda, el encaje o laspaillettes.
En cuanto al maquillaje toda la fuerza del look recae en los ojos, delineados con eye liner y con potentes sombras azules en los párpados. En cuanto al peinado, el cabello se recoge en una sencilla trenza alta dejando el rostro totalmente despejado.
Amaya Arzuaga
A pesar de ser una colección inspirada en los años 20 no han faltado los diseños con detalles en 3D, tan característicos de la firma. Plisados, figuras geométricas, PVC o aplicaciones florales han adornado la mayoría de los diseños. Vestidos que, al darse la vuelta, esconden cambios de patrón; combinaciones de tejidos y drapeados que añaden complejidad a los looks monocolor; formas abullonadas; chaquetas y abrigos de neopreno sobre vestidos de noche o franjas metálicas que aportan brillo a prendas en colores sólidos.
Los colores blanco y el negro son los protagonistas. Solos, combinados entre ellos o con toques de azul, amarillo, rojo o verde. También el nude y los metalizados se dejan ver en pequeñas dosis. Los tejidos semitransparentes juegan con la intensidad de los tonos, haciéndolos más suaves.
Como complemento los botines peeptoe, salones al tobillo o modelos con tacones de madera han sido los protagonistas.
Las modelos lucían una piel luminosa y un moño bajo, trenzado, con un cordón a modo de diadema ponía la guinda al pastel.
Roberto Torretta
El diseñador apuesta por unas prendas de líneas muy fluidas, cero entalladas y con mucho vuelo para crear ‘looks’ sofisticados y femeninos para una colección que es una continuación de anteriores colecciones para no perder el espíritu de la firma.
Destacan las tonalidades neutras y, entre los tonos más llamativos, un rojo anaranjado.
Aunque hay muchos diseños que se presentan en acabado liso, también triunfan los dibujos geométricos, los lunares y los motivos florales sobre fondos de seda.
Triunfo de los tejidos naturales, como la seda, el lino, el guipur o el crepé de triacetato.
Volantes y nudos sirven para unificar todas las creaciones.
En el maquillaje de las modelos los ojos presenta el parpado superior muy natural y con mucho brillo; por su parte, el inferior se muestra ahumado y con raya negra muy marcada a la altura de las pestañas. Los labios, también con acabado de brillo y en tono ‘nude’. En cuanto al cabello, se peina suelto y engominado hacia atrás y con raya en medio muy marcada.
