
Hace unas semanas, una de vosotras me sugirió hacer un vídeo sobre mi forma de desmaquillar y limpiar la piel mientras la cuido. Me pareció una buena idea enseñaros mi rutina, pues tal vez es algo curiosa para vosotras.
Una de las cosas que más me gusta cuando llego a casa, y que además me pone en modo hogar, es desmaquillarme. De hecho, a veces estoy deseando llegar para limpiarme la piel después de muchas horas de estar en la calle con las cremas y el maquillaje encima. Por eso, ese momento para mí es puro relax y me lo tomo como un ritual de belleza que me calma y me hace bajar revoluciones.
En mi último vídeo de YouTube os enseño esa rutina, que en ocasiones puede cambiar según me haya maquillado mucho o no, pero que siempre termina con una piel súper limpia, fresca, calmada y perfecta para recibir el resto de tratamientos que quiera ponerle encima.
El ingrediente estrella aquí es el aceite de coco, que por si no lo sabíais es un magnífico desmaquillante que disuelve todo tipo de bases, cremas y otras grasas y a la vez cuida la piel porque la hidrata y nutre y además tiene propiedades fungicidas y antibacterianas. Si nunca lo habéis usado para este menester, no dejéis de ver el vídeo porque os va a sorprender.
Además, no falta tampoco en mi rutina el limpiador al agua de Kiehls Ultra Facial Oil Free ni el agua micelar, que suele ser de Bioderma o de Mercadona.
Si queréis conseguir que vuestra piel se quede completamente limpia, sin rastro de maquillaje e impurezas, probad estos tres pasos y me contáis. Aquí podéis verlos: