
I wanna share with you today my secrets to have a tanned, golden and beautiful skin all summer long, even when youre wearing a high SPF.
Una piel bronceada, con un tono tirando a dorado, brillante y bonita. Es lo que todos queremos en verano, ¿verdad? Hoy os cuento mis secretos para conseguirla de una manera más sencilla de lo que parece, y protegiéndola siempre.
Quien me conoce sabe que soy un poco talibana de la protección solar. Todo el año llevo en el rostro SPF 50, y en verano no sólo es que no baje la guardia, es que me preocupo por que todo el mundo a mi alrededor se proteja bien de los nocivos rayos solares. Soy la loca que va con el protector solar en spray detrás de tó dios
Eso (aparte de que enerve a mi marido con lo pesada que soy) hace no sólo que mi piel esté a salvo de quemaduras, irritaciones y otros peligros mayores, sino que además se vea más bonita. Porque una piel cuidada y protegida tendrá siempre un tono mucho más saludable, ¿verdad?
Pues bien, os voy a contar mis secretos para mantener la piel cuidada y bonita todo el verano, en tres fases:
ANTES:
Preparar la piel para todo el sol que se le viene en los meses de verano puede hacer mucho por ella. Es importante mantenerla siempre bien hidratada, y además una exfoliación regular ayudará a eliminar células muertas y a conseguir luego un bronceado más uniforme.
La alimentación también puede hacer mucho por nuestra piel: tomar frutas y verduras en general siempre es positivo, pero si además tomamos aquellas que favorecen el bronceado (las que tienen colores intensos como la zanahoria, el pimiento rojo, el tomate, la calabaza, los frutos rojos...), mucho mejor. Ah, y beber agua en abundancia también nos ayudará a mantener la piel hidratada desde dentro.
DURANTE:
Proteger bien la piel con los SPF adecuados es fundamental. No por usar un factor más bajo nos vamos a poner morenos antes. Es más, lo que estaremos haciendo es exponernos a quemaduras, con lo que supone eso de agresion a la piel. Además de que después nos pelaremos y perderemos el color -rojo, eso sí- que hubiéramos conseguido.
Yo particularmente no bajo del SPF50 en el rostro, el cuello y el escote en todo el año, ni del SPF30 en el cuerpo. Y os aseguro que me pongo bien morenita... Eso sí, a lo mejor tardo unos días más en broncearme tanto como otros, pero luego me dura mucho más, es más uniforme y además mas dorado y bonito.
En cuanto a las texturas, me gustan especialmente los bronceadores en aceite. Hoy en día los hay con SPF muy altos, y ayudan a broncear bien la piel porque la hidratan mucho. Además, dejan un brillo súper bonito en la piel.