¡Hola bombones!
¿Qué tal las fiestas? ¡Espero que de maravilla! Sé que tengo esto abandonado, y eso no tiene perdón... A ver si poco a poco vuelvo a la rutina de publicar cositas.
Hoy vengo a hablaros de los aceites que tengo y sus posibles usos. Me parece una entrada muy práctica para tenerlo todo a mano y no perdernos nada... ¿Os quedáis a leer conmigo?

Cómo sabéis, y si no, pues os lo cuento, soy una gran admiradora de la cosmética natural. Sé que no es la mejor ni la peor, sino... diferente. El hecho de que no contenga aditivos extraños me tranquiliza, pero puede producir más alergias que la cosmética al uso.
Si bien es cierto, considero necesario en mi vida un buen "botiquín" a base de aceites naturales y esenciales. Para el pelo, la piel, las uñas, aromaterapia... Cualquier parte del cuerpo necesita de vez en cuando lo que estos aceites me aportan.
Por eso he decidido publicar esta entrada, ya que seguro que más de una persona va perdidísima con los distintos usos de cada uno de los aceites, y tenerlos todos juntos es mucho más útil ;)
¡Vamos allá!
Aceite esencial de lavanda:
-Antiséptica: sirve para tratar infecciones de la piel, o problemas de otro tipo relacionados con virus y bacterias.
-Analgésica: reduce el dolor y la inflamación de afecciones dermatológicas, dolores musculares o golpes.
-Antiespasmódica: es especialmente útil para casos de ataques de tos por problemas en garganta y bronquios.
-Regeneradora: nos ayuda a mantener la piel en un estado óptimo y a regenerar las zonas dañadas (quemaduras, acné, dermatitis,...).
-Sedante: es un relajante genial.
-Antiinflamatoria: junto con el de árbol de té y el de manzanilla, la acción de este aceite esencial reduce y alivia cualquier inflamación.
-Potenciadora: potencia los efectos de otros aceites esenciales.
Sirve entre otras cosas para:
-Revitalizar en el caso de arrugas, y mantener los tejidos firmes.
-Ayuda a desinfectar las zonas con acné y reducir el dolor causado por esta afección.
-Sirve para regenerar y desinfectar heridas y quemaduras.
-También sirve para tratar la dermatitis (siempre comprobando primero que no se produce ninguna reacción adversa en una zona no afectada).
-Para aliviar picores y escozor en la varicela.
-Añadida a nuestros baños, desinfectamos el cuerpo y tranquilizamos la mente.
-Sirve como desodorante, añadida a mezclas de otros aceites esenciales.
-Si estamos acatarrados o con bronquitis, se pueden hacer baños de vapor con ese aceite y ayuda a expectorar y relajar el sistema respiratorio.
Aceite esencial de árbol de té: aquí tenéis todas sus propiedades.
Aceite esencial de romero:

Es analgésico, antidepresivo, antiespasmódico, cicatrizante, digestivo, hepático, tónico, antiséptico pulmonar, diurético, antirreumático, emenagogo.
-Tonifica pieles envejecidas.
-Es buen antiséptico para pieles grasas o acnéicas.
-Para tratamientos reductores va genial.
-Es depurativo de la piel.
-Elimina la seborrea del cuero cabelludo, la caspa y estimula el crecimiento del cabello.
-Calma dolores musculares y de las articulaciones.
-Es bueno para el sistema respiratorio (gripe, bronquitis,...)
-Es afrodisíaco.
-Estimula el apetito.
-Estimula el sistema nervioso.
-Sube la tensión.
-Alivia los calambres menstruales y mejora la menstruación insuficiente.
-Se puede usar para aromatizar el hogar y los productos caseros de limpieza.
Aceite esencial de limón:

-Desinfecta y aromatiza el hogar.
-Elimina cicatrices y marcas.
-Suaviza las durezas en la piel.
- Sirve como tratamiento anticelulítico.
-Tratamiento antiacne.
-Infecciones respiratorias
-Herpes, callos y verrugas
-Seborrea del cuero cabelludo
-Infecciones bucales.




