
Espanta ver volar el tiempo cuando se goza, pero para una chica con pelo rizado intentando dejárselo largo puede resultar toda una vida.
Hace unos días unas amigas amigas y yo estábamos hablando del pelo, de mis proyectos y de lo que tenía en mente ahora para él (en breve subiré un post con la vida de mi pelo porque le he hecho prácticamente de todo).
En una de esas me comentaron lo siguiente: "No te ha crecido nada el pelo. Lo sigues teniendo cortito."
Claro, si tenemos en cuenta lo largo que aparenta no parece mucho el cambio... Yo tengo un pelo muy rebelde y depende del día lo tengo más o menos rizado (se encoje más o menos), y parece que cuando quedo con ellas siempre está encogido del susto.

Hace un año, como veis me corté mucho el pelo (yo sola) cansada ya de todo el daño que tenían mis pobres rizos.
Después de un año, un corte de puntas en marzo y un retoque en los pelitos de la nuca (cierta zona se me riza menos y tengo que cortarlo más para que no quede extraña mi cabeza) mi pelo anda casi por los hombros.
Este es el resultado de los mimos de un año:
Yo el 11 de diciembre de 2015
Al final el cambio "visual" es casi de unos 20 centímetros, y hablo del visual porque entonces no me medí la longitud de mi cabello con lo que no puedo compararlo ahora.
He de confesaros que hoy no me gusta como tengo el pelo: empieza a sentirse triste y a pedir un poco de cuidados.
En este año solo me corté una única vez las puntas y, no, no tengo las puntas abiertas.
Lo que he hecho en este tiempo es:
Lo que sí he notado, ya que el largo parece que no, es que ahora tengo el pelo mucho más sano, más bonito y más divertido (¡ahora sí que quiero lucirlo!). Antes de cortármelo experimentaba muchos peinados, recogidos, etc.. Todos los días si podía me hacía algo distinto y eso me pasó factura.
Os dejo una última foto de antes de cortármelo para que vayáis viendo a lo que me refiero.
