
Buenos días. ya estamos a mitad de la semana ¿cómo la estáis pasando? Espero que genial, la mía lo está siendo, se me está pasando muy rápido. Posiblemente porque ya huele a Navidad.
El tema de hoy es un poco diferente, que trata de una reflexión, una sección que estrené hace dos semanas. La retomamos con una temática que llevo muchísimo tiempo pensando en hacerla y que me ha costado lanzarme por como reaccionaréis: se trata de la percepción de la moda en la sociedad. Espero todas vuestras opiniones y puntos de vista, siempre des del respeto.
Muchísimas gracias por vuestras opiniones y visitas. Pasad una feliz semana. Recordad el viernes el último post de esta semana antes de Navidad. Muuuua.
Here is the post in ENGLISH
¿Cuántas veces hemos escuchado y/o dicho, vas mal vestido/a, vistes fatal, vas hecho un cuadro, ¿cómo te puedes poner lo que llevas?, entre otras frases? Seguro que la respuesta será muchísimas veces. Este punto es el principal problema.
Si, un problema. Me explico. En el mundo actual vivimos millones de personas con sus derechos, obligaciones y normas. Afortunadamente, la moda es un sector amplio y (inicialmente) abierto, con una gran oportunidad de llevar prendas diferentes y con ello, de estilos, con derecho a poder vestirse. Si nos basamos en que la ropa y la moda tienen el poder de expresar como ES en principio cada uno en realidad (o tendría que ser), ¿por qué cuando pasamos a la hora de ver a alguien que es diferente solemos juzgamos? ¿Qué hay de diferente entre lo que llevas tú y lo que lleva otra persona? ¿Por qué es bonito lo que tú llevas y lo que yo no? He de confesarlo, hace un tiempo, yo también lo hacía de manera instintiva, pero me he dado cuenta que no aporta nada ni a los demás ni a mí. Simplemente, haz lo que simplemente te gustaría que te hicieran a ti. La moda no está para criticar, está para experimentar, divertirse con ella. 
Style du Monde
Style Caster
Como bien sabemos, la moda es un sector que está en constante evolución, cada temporada van surgiendo nuevas tendencias, se retoman otras, en ese sentido podemos decir que es cíclica. En la que la inspiración está en cualquier lugar: cuadros, películas, música, o elementos decorativos, revistas, desfiles o street style, por ejemplo. Sin embargo, somos nosotros mismos los que nos ponemos barreras a la hora de aceptarlas en los demás.
Es, en esa convivencia con la sociedad cuando nos damos cuenta que realmente existen juicios objetivos hacia otras personas, muchas veces intencionadas y otras, por influencia de los demás. Cuando la moda debería ser meramente subjetiva, eres tú la que lo lleva, la que siente esos pantalones ajustados, la que disfruta llevando mezclas atrevidas de estampados, o la que unas sandalias con unos calcetines, le apetecen. Entonces, llegado a este punto, ¿dónde queda el derecho a aceptar que somos diferentes y qué podemos ponernos lo que queramos sin tener que sentirnos mal? Porque sí, en las diferencias reside la belleza, la individualidad de cada uno. Que al fin y al cabo, de alguna manera es una vía para dar voz a lo que nos caracteriza. Desde mi punto, todavía nos queda camino para llegar a conseguir que sea considerada cien por cien subjetiva.



