Recientemente la marca de productos capilares Moroccanoil ha ampliado su familia incorporando su nueva gama de champús en seco. Como sabéis, soy una gran fan de los productos para el cabello de esta firma y, dado que últimamente he descubierto los beneficios de este tipo de producto, no podía dejar pasar la oportunidad de probarlo y compartir mis impresiones.
¿QUÉ ES UN CHAMPÚ EN SECO?
Probablemente hayas oído hablar, o hayas utilizado, alguna vez un champú en seco, pero para aquellas que no, os cuento brevemente que un champú en seco es un producto, normalmente en spray, aunque también existe alguna versión en polvo, que se aplica sobre el cabello, sobre todo en la parte de la raíz, en aquellos momentos en que no podemos lavarnos el cabello, por ejemplo por falta de tiempo. Este producto nos salva de esas situaciones ya que absorbe el exceso de grasa de las raíces, así como las levanta ligeramente dando una apariencia de cabello limpio y suave.
La formulación de cada uno de los champús secos del mercado varía dependiendo de cada marca. En el caso de los champús en seco de Moroccaoil, se han utilizado almidones ultrafinos de arroz para absorber el exceso de grasa y el olor del cabello a fin de dejarlo renovado, fresco y con volumen. Su fórmula está impregnada en aceite de argán y contiene filtros ultravioleta para luchar contra los efectos nocivos del sol.
¿PUEDE SUSTITUIR A UN CHAMPÚ TRADICIONAL?
Los champús en seco están pensados para un uso esporádico y puntual y nos son en ningún caso sustitutos de los champús al agua. Sin embargo, la continua innovación de la industria capilar ha logrado que en los últimos tiempos hayan pasado a ser un producto de uso casual a incorporar componentes con beneficios para nuestro cabello, convirtiéndolos en productos de acabado o styling.
¿CÓMO SE USA EL CHAMPÚ EN SECO?
Como os decía al inicio, los champús en seco suelen presentarse en forma de spray. Tras agitar enérgicamante el envase, se debe pulverizar a unos 20cm del cabello seco. A continuación, masajearemos el producto con los dedos tal y como habríamos hechos con nuestro champú normal. Podemos repetir el proceso si queremos para finalizar cepillando el cabello. Normalmente se trata de productos con un velo blanquecino, aunque las nuevas fórmulas mejoradas han eliminado notablemente el toque de este color.